Espacios públicos en el Corazón de México

Una de las principales manifestaciones de las dinámicas excluyentes en el modelo actual de ciudad es la presencia de población en situación de calle en los espacios públicos

Espacios públicos en el Corazón de México

Columna de Ricardo Monreal, delegado de la Cuauhtémoc

Desde el primer día de mi gobierno al frente de la delegación Cuauhtémoc estuve determinado a devolver a los vecinos y vecinas de nuestra demarcación, así como a quienes aquí trabajan o nos visitan, el derecho a disfrutar de espacios públicos dignos que contribuyeran a recomponer el tejido social y a fortalecer la vida en comunidad. Me propuse que en el corazón de México tuviéramos espacios públicos para todos.

Soy un convencido de la ciudad a escala humana, de la ciudad incluyente. Hemos avanzado en el ordenamiento y rehabilitación física de los espacios públicos; sin embargo, como ha señalado el urbanista danés Jan Gehl, es necesario pensar los distintos fenómenos que se producen en nuestras ciudades bajo una dimensión humana. Una de las principales manifestaciones de las dinámicas excluyentes en el modelo actual de ciudad es la presencia de población en situación de calle en los espacios públicos.

Desde el gobierno delegacional en Cuauhtémoc he impulsado acciones que nos permitan ser congruentes con nuestra obligación de salvaguardar los derechos humanos de todas las personas: la libertad de la ocupación de la calle es fundamental, sin olvidar el derecho de los demás a disfrutar también de vialidades ordenadas.

Una de las primeras acciones que instruí a las áreas delegacionales responsables de los espacios públicos fue revisar este tema desde una perspectiva incluyente, de derechos humanos y desarrollo social, que permitiera construir una política pública de atención transversal en todo mi gobierno.

Para conocer a profundidad esta realidad social y poder construir objetivos claros, encomendé a la Red de Investigación y Estudios Avanzados en Trabajo Social A.C., así como a la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la Escuela Nacional de Trabajo Social, realizar el Primer Censo y Diagnóstico Social de Poblaciones Callejeras de la Delegación Cuauhtémoc 2016, con enfoque de derechos humanos y espacios públicos incluyentes, el cual se puede consultar en: goo.gl/nTZF2E. Este estudio contribuye al entendimiento no sólo cuantitativo de estas poblaciones sino que, de manera cualitativa, nos permite conocer, a través de sus historias de vida, su realidad, motivaciones y esperanzas.

A partir de este censo diseñamos un plan de atención integral a esta población, que incluye a la Brigada Especial de Atención a Personas Vulneradas, la cual trabaja en campo, sirve de primer contacto y establece la vinculación con instancias de la sociedad civil, albergues, comedores y con nuestra Casa de Arte y Cultura para la Vida.

La Casa de Arte y Cultura para la Vida es un centro de inclusión social que opera a partir de una idea central: el arte y la cultura son el medio terapéutico para la reinserción social y la restructuración del tejido social, tanto de la comunidad en la que está enclavada como de las personas en situación de calle que quieran y tengan el perfil para reintegrarse a la vida productiva.

Este espacio, ubicado en el Callejón de San Francisco Tultenco, en la colonia Paulino Navarro, es dirigido por personal profesional especializado en la prevención de riesgos sociales y en la formación de personas jóvenes vulneradas, para llevar una vida independiente. Sus programas se acompañan de una rica oferta cultural y artística, y de las aportaciones de organizaciones sociales e instancias públicas, como Fundación Renacimiento, Casa Alianza, Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, Centro Cultural de España en México, Fundación Quiero Casa y Fundación Construyendo a México.

Sus más de 20 talleres y actividades extramuros van dirigidos a la comunidad en general, pero también a la población en situación de calle, lo cual permite generar una verdadera inclusión que elimine las barreras de los prejuicios sociales y brinde a quien más lo requiere la posibilidad de irse integrando a una vida productiva y digna.

En todo momento he sido fiel al principio de no criminalizar a la gente en situación de calle, que ha sido olvidada por las autoridades durante décadas, por ello además he denunciado públicamente delitos como la trata de personas, de la cual también es víctima este sector de la población, así como a las asociaciones delictuosas que se filtran en ésta y la explotan.

Las condiciones actuales de la población en situación de calle son consecuencia del abandono social y de políticas neoliberales que privilegian la desigualdad y la deshumanización entre quienes integran una misma sociedad. En la delegación Cuauhtémoc nos estamos ocupando intensamente en remontar esa injusta realidad.