De Frente a las encuestas

Algunos “politólogos” errados dieron una lectura sobre el hecho que gira más en torno a un mal chiste que a la realidad. Otros sepultaron prematuramente al bloque opositor integrado por PAN, PRD y MC

De Frente a las encuestas

La semana comenzó a tambor batiente en el Frente Ciudadano por México. En una señal que muchos leyeron equivocadamente, líderes de diversas corrientes del PRD cerraron filas en torno a Miguel Ángel Mancera, el jefe de Gobierno de la capital.

Algunos “politólogos” errados dieron una lectura sobre el hecho que gira más en torno a un mal chiste que a la realidad. Otros sepultaron prematuramente al bloque opositor integrado por PAN, PRD y MC.

El martes, Dante Delgado salió a dar un poco de luz a los extraviados, a los ciegos que solo quieren ver lo que les conviene. El dirigente del partido naranja planteó una solución en el proceso de designación de la candidatura presidencial y para la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. El sustento, pura lógica electoral.

De hecho, el planteamiento de Dante Delgado podría significar el escenario ideal para garantizar la fortaleza e imbatibilidad del Frente Ciudadano por México en todo el país el próximo año: PAN deberá encabezar la candidatura presidencial y PRD tendrá preferencia en la candidatura por el gobierno de la CDMX.

El sustento de su planteamiento es pura aritmética electoral, pues Acción Nacional ha tenido más triunfos electorales en las últimas dos elecciones que el sol azteca, casi de dos por uno. Por eso, considera Dante Delgado, el PAN debe llevar mano en la coalición electoral.

Contrario a la reacción esperada por sus rivales políticos, Ricardo Anaya se ha caracterizado siempre por ser sumamente responsable en el cuidado y manejo del bloque opositor. No da resbalones, no da señales confusas, no se cae. El joven maravilla cuida las formas y el fondo, y sigue trabajando con el PRD y MC para fortalecer la alianza y estas finalmente darán sustento y lo más importante serán una verdadera opción para los ciudadanos en el 2018.

La ley marca que el 14 de diciembre arrancarán las precampañas y por lo que no resultará extraño que el Frente Ciudadano tenga varios aspirantes legítimos a disputarse la candidatura presidencial.

Y en este estado de los hechos, surge otro destello de luz para los incrédulos o maquiavélicos. La más reciente encuesta de GEA-ISA revela que Ricardo Anaya está empatado en las preferencias electorales con Andrés Manuel López Obrador, además de que el PAN se consolida como el partico con mejor imagen entre los ciudadanos.

Por el contrario, dos de tres personas aseguran que nunca votarían por el PRI ni por ninguno de sus candidatos, así estén disfrazados de “ciudadanos”.

Este sentido, un dato más relevante es el voto de odio que persiste entre la población debido a los malos gobiernos emanados del PRI. La calificación (o descalificación) para Enrique Peña Nieto es alarmante y permanece hundido. Solamente dos de cada 10 mexicanos aprueban su gestión.

En todo este escenario, el que sale mejor parado, sin duda, es el Frente Ciudadano por México, pues podría capitalizar en votos el descontento, por un lado contra el PRI-Gobierno, y por el otro con el PRI-Mor, es decir, con Morena y su extraña alianza legislativa con el tricolor. Existen importantes sectores de la población que no van a votar ni por el PRI y sus aliados, ni por Morena y sus compinches, por lo que el candidato que surja del Frente Ciudadano por México podría significar una atractiva oferta electoral, política y de gobierno.

Así es que, a pesar de las teorías de la conspiración, el Frente Ciudadano por México se enfila a convertirse en la mejor opción político-electoral para gran parte del electorado en el 2018. Y eso, ni el PRI y su candidato disfrazado de “ciudadano”, ni Morena y su Mesías lo pueden negar, y tan es así que ya dan muestras de preocupación y desesperación.