Micro empresarios: Los olvidados

De acuerdo con Inegi, siete de cada 10 empleos en México son producidos por micro empresas

Por Juan Enrique Huerta Wong

La cifra es aún más alta de acuerdo con consultoras privadas. Se sabe también que las micro empresas tienen una alta probabilidad de fallo. De cada 100, 1 se convertirá en una empresa grande, sostenible en el tiempo.

Dependemos tanto de ellas que uno esperaría que todos los candidatos ahora mismo estén diciendo algo acerca de ellas. No es el caso. Históricamente han sido olvidadas, y hoy no es la excepción.

O eso dicen los micro empresarios. Recorro el país como parte de un equipo que entrevista micro empresarios en todo el país. Borregueros en Hidalgo, plateros en Guerrero, sidreros de Puebla. Todos se dicen olvidados por el gobierno. Todos son soporte de sus comunidades.

Los pocos estudios disponibles acerca del origen social de los micro empresarios establecen que no todos fracasan. El éxito está ligado a su origen social. Isabel Islas defendió recientemente su tesis doctoral en Economía por el Colegio de México. La investigadora del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República encontró en varias fuentes evidencia para apoyar que hay una liga importante entre el origen social de las personas y su condición de empresario.

Para ser empresario en México hay que tener dinero. Esto es contrario al conocimiento convencional, que indica que si se quiere, se puede. Un autor como Robert Kiyosaki ha venido recientemente a la Ciudad de México a decirnos que la gente es pobre porque piensa como pobre. Es suficiente una reingeniería mental para ser ricos, afirma.

Kiyosaki es un tipo simpático. Pero hay evidencia sólida que indica que más allá de lo que la gente quiera, hay políticas públicas que promueven empresarios, y otras que no.

Y nadie está hablando del tema. Quizá en lo que más se parecen las propuestas de López Obrador y las de Meade es en la manera como ignoran la fábrica de empleos que son las micro empresas. El primero ha dicho que promoverá la micro empresa al darles descuentos especiales en combustibles y pagar a los jóvenes para que actúen como aprendices. Es básicamente la continuación de la reforma laboral vigente. No ha funcionado en absoluto.

La probable Administración Meade es, para bien y para mal, la continuación de un proyecto de gobierno, que justo ha tenido como artífice al propio Meade. El Instituto Nacional del Emprendedor, carente de recursos, de dientes, y de experiencia de cómo alguien surge de la nada y se convierte en un empresario sólido, es uno de los grandes fracasos de la Administración Peña, que no ha tenido pocos.

El presidente del empleo lo es por una jugada maestra desde el SAT para formalizar a más gente. No está mal, pero no es que haya más empresas que se vuelven sólidas y sustentables.

No estoy seguro que los micro empresarios den votos. Quizá por eso continúan olvidados. Sí sé que garantizan el desarrollo, y que no ha habido país que logre salir adelante sin una sólida política pública para ellos.

También puedes leer:

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo