#Política Confidencial: Mikel Arriola, en ruta de colisión

El virtual candidato del PRI a la Jefatura de Gobierno de la CDMX parece colocarse en ruta de colisión con las mafias que han controlado al Institucional en la capital del país

#Política Confidencial: Mikel Arriola, en ruta de colisión

Mikel Arriola, virtual candidato del PRI a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, parece colocarse en ruta de colisión con las mafias que han controlado al Institucional en la capital del país, lo que ha incluido estar a sueldo de los sucesivos gobiernos del PRD. El fenómeno se encarna a plenitud en el ex dirigente Cuauhtémoc Gutiérrez, alguna vez acusado de acoso sexual, quien ahora está en busca de una posición de legislador, con el respaldo de grupos de ambulantes.

Miguel Ángel Mancera sí dejará su cargo al frente del gobierno de la capital del país para ocupar una senaduría plurinominal que, graciosamente, le concedió el Frente, el cual cada vez manipula más el PAN de Ricardo Anaya. El PRD ha mostrado irritación porque la mayor parte de las candidaturas que se perfilan para integrantes del Congreso federal están siendo decretadas por el panismo. Pero se prevé que todos callen ahora que Mancera ya tiene un escaño al alcance de la mano.

Ricardo Anaya, abanderado del frente PAN-PRD-MC a la Presidencia, quedó mal en su nuevo montaje político en el que se dijo víctima de espionaje. Como programa de comedia policial, grabó a una camioneta que lo seguía “sospechosamente” en Veracruz, lo que derivó en un modesto empleado del Cisen en funciones casi de acompañante, acordadas por otro lado con el gobierno del panista Miguel Ángel Yunes en ese estado.

Alfredo del Mazo ya rebasó la frontera psicológica de los 100 días de gobierno, pero nadie se enteró, pues el personaje se halla desvanecido en todos los frentes de trabajo que prometió en campaña, notablemente en asuntos de seguridad. Municipios como Ecatepec y Tlalnepantla encabezan los listados nacionales de comunas violentas, pero nadie hace nada, como dice el clásico.​

Morelia

Estamos atravesando tiempos de intensa actividad política en México; diversos actores políticos se encuentran en la búsqueda de posiciones en la administración pública o el Poder Legislativo de los distintos niveles de gobierno. En el actual proceso electoral hemos sido testigos de la conformación de alianzas y coaliciones electorales atípicas, en donde convergen partidos e ideologías que hasta hace poco se confrontaban.

Se han registrado alianzas de la derecha con la izquierda, las cuales tienen un enfoque fundamentalmente pragmático, ya sea porque se acomodan a las preferencias y reclamos populares, aunque en el fondo no estén convencidos de ello.

El pragmatismo ha sido la respuesta que los sistemas políticos han dado ante la crisis de las ideologías, al fracaso de muchas ideologías, durante el siglo pasado, reacciona con respuestas enfocadas a la búsqueda de resultados inmediatos; el pragmatismo suele despreciar cualquier respuesta que no contribuya a la obtención de resultados, normalmente es y se declara a sí mismo neutral frente a cualquier posición ética o antropológica.

Aunque en primera instancia el pragmatismo parecería ser la respuesta más inteligente para los problemas inmediatos y que tienen urgencia de ser resueltos, a largo plazo suele fracasar. Motivos, entre otros muchos, del fracaso del pragmatismo, son su simplicidad para enfrentar problemas complejos y su falta de visión de largo plazo.

En efecto, el pragmatismo normalmente busca la solución más fácil e inmediata para resolución de problemas; en ocasiones inclusive puede estar revestido de motivos razonables como el desarrollo económico, el combate a la pobreza y la solución de conflictos. Sin embargo, el desarrollo económico, ajeno al humano y cultural, suele concluir en la construcción de sociedades con una profunda falta de justicia distributiva; el combate a la pobreza con simples dádivas inhibe la capacidad productiva, y la solución inmediata de conflictos sin revisar los motivos y razones de cada una de las partes. Concluyen soluciones injustas que llevan a estallamientos de mayor dimensión.

Por otra parte, es también motivo de fracaso del pragmatismo su falta de visión de largo plazo, ya que se reduce la solución inmediata y pronta de problemas sin importar los motivos que los originan, los actores involucrados y los efectos futuros.
En este sentido, el pragmatismo normalmente se desmarca de cualquier tipo de idea por la que haya que pagar determinados costos en el presente, y pierde de vista metas por las que valga la pena luchar. Ojalá en nuestro país entendamos que la clave de las verdaderas soluciones a los problemas es de naturaleza ética y no pragmática.