¿Para qué alcanza con nuestro trabajo?

Una de las situaciones más difíciles, más desgarradoras, es no tener el dinero suficiente para proveerse a sí mismo, ¡y más a la familia!, de lo necesario

Por Vicente Amador

Todos los días los mexicanos salimos a trabajar buscando, entre otros beneficios, conseguir ingresos que nos permitan vivir. Sales a partirte la espalda por lo más valioso: tú y los tuyos.

Una de las situaciones más difíciles, más desgarradoras, es no tener el dinero suficiente para proveerse a sí mismo, ¡y más a la familia!, de lo necesario. Olvídate de lujos, de lo básico para subsistir.

Con información recién presentada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) sabemos que, mensualmente, el ingreso laboral por persona mostró una disminución anual pasando de $1,712 pesos en 2016 a $1,669 en 2017.

Conviene tener en cuenta que si estamos hablando del poder adquisitivo de las personas, hay dos elementos centrales en la consideración: el ingreso; cuánto ganas, y el costo de los productos que consumes. Lo ideal es que el ingreso sea mayor, de otra manera o no alcanzarás a consumir lo necesario, o a alguien le estarás debiendo.

CONEVAL nos dice que un mexicano, para estar en la línea de bienestar mínimo, requiere una canasta de alimentos y servicios de transporte, salud, educación, vestido, entre otros “básicos” que implica cada mes un desembolso que se calcula en $2,960 pesos para zonas urbanas y $1,915 pesos para zonas rurales.

¿Recuerdas en cuánto andaba el ingreso real de lo mexicanos? $1,670 pesos. ¡Compáralo con lo que requerimos para mantenernos en la línea de bienestar (mínima)!

Obviamente, hay muchos a quienes no les alcanza para pagar la canasta básica. ¿Qué tantos son? 50 millones 880 mil personas aproximadamente, 4 de cada 10 paisanos.

Del 2016 al 2017, un millón 821 mil mexicanos se sumaron a la población con un ingreso laboral inferior a la línea de bienestar mínimo.

¿Qué ha pasado? Aumentó el valor de la canasta alimentaria y disminuyó el ingreso laboral. El doble efecto resulta… un golpazo.

Las entidades con el mayor número de población con ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria son: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y San Luis Potosí. En ellos, la mitad o más de la población (7 de cada 10 en el caso de Chiapas) no alcanzan a pagar con los ingresos de su trabajo la canasta básica. En 20 de las 32 entidades federativas aumentó el porcentaje de población en estas circunstancias.

El dinero no da la felicidad, es cierto. “Menos si no lo tienes”, dice un amigo. Solo cuando las necesidades básicas se cubren, tener qué comer y dónde dormir, entonces puedes considerar otros elementos que también son indispensables para el bienestar de los ciudadanos. Primero comer y luego filosofar, reza un dicho italiano.

Con afecto para Francisco D.C.,
esperanza en la adversidad.

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