Los sueños que se hacen realidad

Matute, a pesar de no presentar año tras año nuevas canciones que incursionen en géneros de moda, han invertido su tiempo en crear para sus fans que se cuentan por cientos de miles un show espectacular

Los sueños que se hacen realidad

En esto del mundo de la música pudiera pensarse que todas las estrellas vienen cargando historias de éxito, que de todos se pudieran escribir grandes guiones que nos harían llorar, ilusionarnos y soñar de sólo sentarnos a verlas, pero déjenme decirles que no, no todos tienen una buena vida artística para contar.

Aunque parezca increíble, no a todos les ha costado lo mismo, no todos han dejado la vida en ser lo que hoy son, algunos la han tenido más fácil que otros, pero en este caso debo reconocer que es imposible no pensar en alguien a quien la vida le sonrío y le hizo los sueños realidad, la banda de la que les voy a escribir es sencillamente muy buena, comprometida, ha trabajado mucho, nada de lo que hoy les pasa le ha resultado gratis, han sudado cada éxito conseguido, encontraron, además, un nicho en el que nadie había incursionado, se arriesgaron y pasaron de ser una banda de covers a un grupo que crea experiencias.

Le llegaron a una generación que está ávida de que la muevan, la pongan a bailar y a cantar, a moverse, la generación X es protagonista de mucho de lo que pasa en el entretenimiento, es una generación que gasta y que gusta de consumir lo que le llena y Matute los tiene felices, a pesar de no presentar año tras año nuevas canciones que incursionen en géneros de moda, han invertido su tiempo en crear para sus fans que se cuentan por cientos de miles un show espectacular, un espectáculo en donde todos son de alguna forma parte. Son el vivo ejemplo de que con trabajo honesto y con preparación constante se logran las cosas, pasaron de tocar para nueve personas en su primer miércoles en el Asha bar, en el sur de la Ciudad de México, a llenar auditorios nacionales y los mejores recintos de las más importantes ciudades del país.

 

La banda que encabeza Jorge D’Alessio se nota unida, fuerte y madura, están frente a su más grande reto: llenar la Arena Ciudad de México, nada fácil, no sólo es mucho más grande que el recinto de Paseo de la Reforma sino que es un lugar que requiere de una producción que lo llene. Me cuentan que echarán la casa por la ventana en cuanto a pantallas, luces y sonido. Tratarán de superar expectativas. La cita del 21 de abril debe marcar su historia, debe terminar por consolidarlos, lo he visto en un par de ocasiones en fiestas y he terminado feliz, porque de eso se trata cuando se va a ver a Matute, terminar a tope después de recordar y cantar. Qué importantes son las épocas, musicalmente hablando, con esto de la segmentación generacional, escuchar es recordar y si viajamos a los ochentas vamos a darnos cuenta de la riqueza con que nos iluminó auditivamente esta década. Matute sigue y seguirá, lo importante es ver después de la Arena Ciudad de México qué vendrá.