#Política Confidencial: Bofetón a Trump

Roberta Jacobson, embajadora de Estados Unidos en México, anunció ayer su salida del cargo y su retiro del servicio exterior estadounidense

#Política Confidencial: Bofetón a Trump

Roberta Jacobson, embajadora de Estados Unidos en México, anunció ayer su salida del cargo y su retiro del servicio exterior estadounidense, lo que representa un diplomático bofetón al gobierno de Donald Trump por parte de un personaje con una sólida trayectoria en el campo demócrata de la vecina nación. Sin duda el balance de su gestión en nuestro país es luminoso.

René Juárez, ex subsecretario de Gobernación y coordinador de la campaña de José Antonio Meade en una circunscripción clave del país, ha empezado a generar gestos de desconcierto entre quienes sí conocen lo que ocurre en los estados, en particular con Guerrero, donde el mandatario local, Héctor Astudillo, ha encontrado en el señor Juárez, ex mandatario estatal, a un defensor en un clima de desastre político que seguramente traerá muy malos resultados para el PRI en los próximos comicios locales en los que serán renovados los ayuntamientos y el Congreso de la entidad.

Roberto Borge, ex gobernador de Quintana Roo y padre del mandatario del mismo nombre, actualmente encarcelado, se halla al centro de una historia oscura por los explosivos encontrados en naves de la compañía de transbordadores que posee desde hace muchos años, pero que obtuvo múltiples beneficios en la administración de su hijo. Un supuesto cártel del narcotráfico ha revelado ser el autor de estos hechos que seguramente serán un golpe más para la entidad que conduce ahora, entre múltiples tropiezos, el aliancista Carlos Joaquín González.

Roberto Campa, nuevo secretario del Trabajo, tendrá un baño de fuego en su puesto pues el clima electoral ha empezado a enardecer algunos conflictos laborales, entre los que destaca el tema de Napoleón Gómez Urrutia, el controvertido dirigente minero, que está presionando para que se libere por fin el nuevo laudo sobre el alegado desvío de 55 millones de dólares, en el limbo desde hace años.

Morelos

Estamos en intercampañas y, supuestamente, no debería pasar nada en materia de campañas; es casi, casi, un periodo de veda, pero estas campañas están ya al rojo vivo en todos los partidos.

En los últimos días, Andrés Manuel López Obrador se ha metido en problemas, innecesariamente, con el tema de algunos candidatos que han puesto para el Senado, como los familiares de Elba Esther Gordillo, el caso de Napoleón Gómez Urrutia, que se habría llevado 55 millones de dólares de los mineros a Canadá en 2006.

Hace algunos días, The Wall Street Journal publicó una nota en donde ponía en duda los negocios corporativos que ha hecho el segundo en la campaña de López Obrador, el señor Alfonso Romo, a quien cuestionó en varios esquemas de negocios donde vendió dinero y él mismo recompraba; la reacción del propio Andrés Manuel fue de enojo, y mostró de nuevo su talante intolerante.

Por su parte, la campaña le estalló en la cara al panista Ricardo Anaya, quien se ha ido complicando en la narrativa de que no conocía al empresario Barreiro, quien arrastra señalamientos de lavado de dinero. Se han dado a conocer señalamientos que vinculan a Ricardo Anaya con Barreiro, con quien tenían varias empresas que prestaban servicios a otras empresas para mover dinero, y por eso han sido detectados, pero dichas empresas han sido boletinadas ante el SAT como empresas fantasma, que sirven para mover dinero de manera indebida.

Meade, curiosamente, la está librando sin mayor escándalo; algunos medios le han sacado los temas de la “estafa maestra”, en temas de Sedesol, pero esos pasaron cuando él no era secretario; pasó con Rosario Robles y, bueno, pues ya se está investigando, pero él como que la está librando.

Es previsible que el golpeteo será permanente de aquí hasta el final de la elección. El tema clave es saber quién aguanta el peso de los señalamientos y de las acusaciones, que serán la tónica durante la campaña.