P.D. La tercera es la vencida

Al registrarse ante el INE como candidato a la Presidencia, AMLO reiteró su llamado a la reconciliación nacional, a la cual ha exhortado a los mexicanos desde todos los rincones del país

P.D. La tercera es la vencida

Para rescatar al México zaherido por la violencia, enlutado por la guerra al narcotráfico impuesta por Felipe Calderón y continuada por el actual régimen, el eje del proyecto de gobierno de Andrés Manuel López Obrador es la reconciliación nacional.

Por eso, al registrarse ante el Instituto Nacional Electoral como candidato a la Presidencia de la República por la coalición Juntos Haremos Historia, reiteró su llamado a la reconciliación nacional, a la cual ha exhortado a los mexicanos desde todos los rincones del país.

López Obrador busca, así, poner fin a once funestos años que han dejado una estela de 230 mil asesinatos y más de un millón de víctimas de la violencia. Que ha destrozado incontables hogares y ha obligado a tantos compatriotas a emigrar, a abandonar casa, costumbres, amigos y sustento para preservar su vida y la de sus familias.

Con las armas de la información y la difusión, López Obrador se encuentra empeñado en liberar a los ciudadanos del miedo para exhortarlos, de nueva cuenta, bajo la premisa de “la Patria es primero”, a combatir… pero por la reconciliación y la paz.

Tras su registro este 16 de marzo, convocó a los ciudadanos a ser protagonistas de un “acontecimiento político de grandes dimensiones”, a formar parte de la cuarta transformación del país.

Reiteró su llamado a sus adversarios para establecer la concordia, al resaltar que no quiere enemigos. Y refrendó su compromiso de que “no habrá persecución ni venganza”.

“El nuevo gobierno democrático garantizará las libertades, pero todos tendrán que ajustarse a la legalidad”, subrayó.

López Obrador se comprometió a respetar, en su gobierno, los siguientes cinco compromisos básicos:

1. No utilizar el presupuesto para beneficiar a ningún partido político.

2. Acabar con la corrupción, la impunidad y los lujos en el gobierno. El buen ejercicio en la administración permitirá el desarrollo sin aumentar impuestos.

3. Que todos los mexicanos tengan salarios dignos. Se reactivará la economía. Y con los sectores privado y social habrá un acuerdo. El país producirá lo que consume.

Y prometió que no habrá migración por necesidad. Al respecto señaló:

“Tenemos todo para alcanzar desarrollo económico en el país y crear empleos. Vamos a ser una potencia, vamos a ser ejemplo mundial, porque llevaremos a cabo una política que habrá de combinar, a la vez, crecimiento económico con justicia y bienestar.

“Se impulsará una modernidad forjada desde abajo y para todos”.

4. Trabajar para garantizar la paz y la reconstrucción de la seguridad pública.

“Atenderemos las causas que desataron la violencia. Reitero, todos los días desde las 7 de la mañana me reuniré con el gabinete de seguridad para tomar el parte de la autoridad militar y las acciones a seguir”.

5. Convocar a los habitantes a construir un consenso ético, indispensable para la convivencia. Por ello se elaborará una Constitución Moral, como expresión de los valores fundamentales que nos hermanan, incluso tras la crisis que padecemos.

Habrá consulta ciudadana para saber si la ciudadanía quiere que continúe, o no, en la Presidencia.

“El pueblo pone y el pueblo quita”, aceptó.

También se comprometió a que la primera reforma legislativa que propondrá será la de abolir fueros y privilegios. En ese tenor, enviará una Iniciativa al Congreso para modificar el artículo 108 constitucional, para que el presidente en funciones pueda ser juzgado por delitos electorales y corrupción.

A manera de remate afirmó:

“Quiero pasar a la historia como uno de los mejores presidentes de México. Aspiro a estar a la altura de Benito Juárez, de Francisco I. Madero, el apóstol de la democracia. A estar a la altura de un presidente popular y patriota, el general Lázaro Cárdenas del Río”.

Por la dignidad de los capitalinos

Ante el Instituto Electoral local, también el 16 de marzo Claudia Sheinbaum Pardo solicitó su registro como candidata a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México en representación de la coalición formada por Morena, PES y PT.

En tal ocasión, Sheinbaum Pardo sostuvo que Morena es la única opción partidaria que cuenta con proyecto de ciudad y de país.

E hizo énfasis en que su gobierno respetará la diversidad y los derechos humanos de todos los ciudadanos a través de las políticas públicas ya implementadas.
Entre los problemas más graves que enfrenta la ciudad, mencionó la falta de agua y la poca atención que se presta a los damnificados del sismo.
Y prometió, como también lo hiciera López Obrador, que pondrá en práctica la revocación del mandato.

Asimismo, se dijo decidida a impulsar la reordenación urbana. Por eso, advirtió, eliminará la violación a los usos de suelo, además de rescatar y potenciar el espacio público.

A la vez prometió promover la educación artística y las actividades culturales en toda la ciudad.

Claudia Sheinbaum afirmó estar convencida de que la gente está harta de la corrupción, de la privatización ilegal del espacio público, de la violación a los derechos humanos, de la frivolidad hecha forma de gobierno.

En contraste, aseguró, ella habrá de instaurar un gobierno honesto e incluyente, que administrará los recursos del pueblo con austeridad republicana.
Y a devolverle la tranquilidad a la ciudadanía.

En tal sentido explicó que el Estado de Derecho y la procuración de justicia son claves para el establecimiento de una ciudad segura.