¿El gobierno se ha involucrado más de lo permitido en el proceso electoral?

No podemos dejar de lado los señalamientos recientes que se refieren a las acusaciones infundadas contra Ricardo Anaya precandidato de “Por México al Frente” por parte de la PGR

¿El gobierno se ha involucrado más de lo permitido en el proceso electoral?

Nos encontramos prácticamente a unos días de que arranquen formalmente las campañas electorales, como es de esperarse la renovación de la Presidencia de la República será de las elecciones más concurrida, de hecho el número de personas inscritas en el padrón electoral es el más alto en la historia, incluso contará con 6 millones de jóvenes que podrán votar por primera ocasión. Es previsible ya que será una elección sumamente competida, quizás la más reñida de la historia de México.

Por ello la participación de los ciudadanos es de vital importancia ya que en ellos está el derecho y verdadero poder de decisión, así es igual de importante que las autoridades federales y el Instituto Nacional Electoral puedan garantizar piso parejo, igualdad de condiciones y equidad en todos los procedimientos, ya que de todo esto depende un proceso de sucesión ordenado, respetuoso y legítimo.

No podemos dejar de lado los señalamientos recientes que se refieren a las acusaciones infundadas contra Ricardo Anaya precandidato de “Por México al Frente” por parte de la Procuraduría General de la República; como en el pasado más oscuro de nuestro país, hoy se ha alzado una persecución mediática en contra de uno de los dos punteros en la contienda y con altas posibilidades de triunfo. Distintos voceros del gobierno y del PRI se han lanzado sin fundamento alguno para desprestigiar a Ricardo Anaya, sin que, hasta el momento ninguno de ellos, ni el propio gobierno hayan interpuesto una denuncia para que se investigue y se actúe según corresponda, esto lo único que indica es que es falsa la acusación en su contra y que no tienen pruebas para incriminarlo.

Pareciera que el gobierno en lugar de contribuir a la construcción de un proceso electoral limpio, está haciendo todo lo posible para beneficiar a su candidato presidencial, pero ha sido una estrategia equivocada porque el candidato del PRI cada vez se hunde más en las encuestas. Incluso hoy ya no pelea por salir del tercer lugar sino por no caer al cuarto lugar. Ante esto ya han sido varios llamados muy contundentes por parte de distintos grupos como organizaciones civiles, empresarios, intelectuales y representantes de distintas fuerzas políticas, para que el Presidente saque las manos de la elección y se ocupe en gobernar.

Todas las instituciones públicas de nuestro país y quienes las dirigen deben actuar con responsabilidad. La equidad, la transparencia e imparcialidad deben ser los ingredientes principales en el actuar de las autoridades. El gobierno debe asumir su papel y actuar en el marco de la ley, ya basta de que pretenda ser un brazo operador de la campaña del PRI, suficientes problemas tienen nuestro país, como para tener que vigilar el actuar del gobierno en sus intentos para descarrilar a uno de los competidores.

Hay grandes prioridades que tiene nuestro país en este momento como la negociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte o frenar el crecimiento desbordado de la inseguridad en todo el territorio. Resulta inaceptable que lejos de concentrar sus esfuerzos en eficientar la labor tan cuestionada de este gobierno, trate de remar contra corriente para beneficiar a su candidato.

Como bien dijo un grupo plural de intelectuales, empresarios y activistas en una carta que hicieron llegar al Presidente de la República, cito “ante la falta de autonomía del Ministerio Público Federal, usted presidente Peña Nieto es la máxima autoridad responsable de este proceso¨. El gobierno tiene en sus manos una responsabilidad histórica de abonar a que estas elecciones sean, trasparentes, equitativas, justas, democráticas e imparciales.

Resulta nocivo para la joven democracia mexicana, verse amenazada por la intervención de instituciones como la PGR en una de las elecciones más importantes de los últimos tiempos, por ello la participación de todas y todos los mexicanos es muy importante, ya que de ello depende que ninguna autoridad intervenga, es un derecho de todos, participar con absoluta libertad y ese derecho lo debemos defender hoy y siempre.