¿Por qué estudiar y trabajar?

Hoy en día ya no es suficiente con ser el mejor de la clase, para destacar en el ámbito laboral tienes de introducirte en él desde que. a la par, pasas tiempo en las aulas

¿Por qué estudiar y trabajar?

En la actualidad, una realidad es la necesidad de estudiar y trabajar al mismo tiempo, y no sólo por cuestiones económicas como en muchos casos; sino porque el mundo laboral exige requisitos para la contratación, entre ellos la experiencia y el desarrollo de una infinidad de competencias que únicamente se adquieren con el tiempo y la práctica.

En una encuesta realizada por OCCEducación, el 90 por ciento de los profesionistas entrevistados consideraron que llevar a cabo ambas actividades trae frutos positivos para su desarrollo laboral; por lo que podríamos concluir que, si son los actores principales del tema quienes así lo anuncian, es sin duda la mejor opción para hacer frente a los retos laborales a los que millones de jóvenes se enfrentan cotidianamente.

Este domingo quiero compartir contigo algunas razones del porqué trabajar y estudiar. Si a ti lector, ya no te queda el saco, te invito a que lo compartas con algún sobrino, hijo, vecino, etcétera. Piensa que quizá cuando tú estabas estudiando, te hubiera gustado que algún adulto te orientara sobre lo que se avecinaba en tu vida.

1. Que no te cuenten.
Adquirirás un diferenciador clave sobre la competencia al envolverte en el mundo laboral real desde tus estudios. Nadie te contará lo que esto significa pues es la realidad de las cosas. Muchas veces la falta de experiencia es la limitante para la contratación, aunque seas el mejor en tus estudios u obtengas menciones importantes a lo largo de estos, “la práctica hace al maestro”.

No es necesario que tengas que estudiar en línea o los fines de semana, siempre hay diversas opciones de empleo que te permitirán conjuntar ambas labores, por ejemplo, busca empleos con modelo home office, trabajos de medio tiempo o fines de semana.

Es muy importante que elijas correctamente el lugar donde realizarás tus prácticas y servicio social, te tengo una buena noticia: cuentan como experiencia laboral.

2. De mi para mí.
Salario mínimo, comisiones, mucho o poco; lo que sea que recibas por tu trabajo te ayudará a aprender lo que significa ganar tu propio dinero. Además de que tendrás un colchón que te permitirá utilizarlo en otras cosas, desarrollarás habilidades para administrarte y dar el verdadero valor del dinero.

Podrás identificar realmente cuánto vale tu trabajo, esto con el objetivo de tener tus propios estándares al momento de próximas contrataciones y que debas ponerle una remuneración real a tu trabajo.

No olvides que puedes ir haciendo historiales crediticios en bancos, lo que en un futuro te servirá de apoyo para nuevas metas.

3. Dejas de ser un “Don nadie”.
No importa que lo que estás estudiando no tenga nada que ver con tu trabajo, claro que lo ideal es que así sea, pero en este aspecto lo importante para resaltar, es que podrás contar con referencias laborales (siempre y cuando tu desempeño sea el adecuado) que te servirán para conseguir con mayor facilidad el trabajo que deseas. Personas fuera de tu círculo familiar y amistoso, sabrán de lo que estás hecho y tienes para aportar.

4. Más habilidades.
Sobrevivir a una entrevista, aprender el funcionamiento de los horarios, reglas, trabajo en equipo, etc. (podría seguir con un sinfín de actividades que pasan en la vida laboral diaria); serán cuestiones que te abrirán un panorama muy amplio sobre temas básicos que se repetirán como constante en cualquier trabajo y profesión en la que estés.

Recuerda que el estudio universitario ya no es suficiente, las empresas contratan personas con habilidades, competencias y talentos que un estudiante difícilmente tendrá si no ha pisado el campo laboral.

Atrévete a hacerlo, descubrirás otro yo que tienes oculto. Aumentará tu autoestima, aprenderás reglas básicas de vestimenta, sabrás cómo se comunican hoy los empleados entre ellos y sus supervisores, etc.

Por otra parte, adquieres el estándar de saber lo que sí quieres y lo que no en tu desarrollo laboral.

5. Papelito habla.

Tu CV es el primer filtro que deberás pasar en las contrataciones, si desde tus estudios comienzas a llenarlo con experiencia laboral (pueden ser proyectos), hará que se tenga algo de qué hablar de ti.

Escribir dónde estudiaste la prepa o tus estudios previos a los universitarios, ya no es suficiente (es más evita ponerlos) mejor dedícate y enfócate a tener un CV que hable de quien eres.