Compra de votos, estrategia de PAN-PRD

Mediante chapucerías y con la contumaz complicidad de la administración capitalina, la alianza partidaria formada por Acción Nacional y el PRD pretende levantar las exiguas preferencias de los votantes por ella

Compra de votos, estrategia de PAN-PRD

Ante la inminencia de su derrota electoral, arrecia la estrategia de la coalición Por la Ciudad de México al Frente destinada a comprar, mediante dádivas y supuestos programas sociales, la voluntad ciudadana.

Mediante chapucerías y con la contumaz complicidad de la administración capitalina, la alianza partidaria formada por Acción Nacional y el PRD pretende levantar las exiguas preferencias de los votantes por ella.

Ejemplos en tal sentido los hay por docenas. Apenas una semana antes del inicio de las campañas, el Comité de Planeación del Desarrollo de la Ciudad de México aprobó a la delegación Gustavo A. Madero, a cargo del PRD, los programas Apoyando tu economía y Hagamos la tarea juntos en el hogar, a través de los cuales se repartirán tarjetas electrónicas por mil 500 pesos y diversos apoyos “en especie”.

Cabe asimismo recordar que los jefes delegacionales de Acción Nacional y el PRD cuentan con más de 3 mil millones de pesos derivados de las asignaciones adicionales que recibieron en los últimos tres años y que podrían canalizar a programas de características clientelares.

Dichos recursos corresponden a los recursos extras aprobados en los tres últimos presupuestos de egresos de la Ciudad de México que ellos mismos se autorizaron.

Recordemos, al respecto, que en la asignación sobre el destino del gasto para 2018, con el respaldo del PRI ambos partidos le concedieron a sus delegaciones 5 mil 300 millones más para ser utilizados de manera discrecional.

Mediante la consabida práctica del agandalle, a Iztapalapa le autorizaron mil 164 millones de pesos adicionales, a la de Álvaro Obregón, mil 11; a Coyoacán mil 10, a Gustavo A. Madero 923 millones y a Iztacalco 811 millones de pesos suplementarios a los montos asignados en el presupuesto.

Todas estas demarcaciones son gobernadas por el PRD

En contraste, las delegaciones a cargo de Morena recibieron montos muy inferiores de recursos. Tal es el caso de Tlalpan, que pese a ser la cuarta demarcación con mayor densidad poblacional, sólo recibió 296 millones de pesos adicionales, mientras a Coyoacán, con menor número de habitantes, le dieron más de mil millones de pesos.

En su desesperación por agenciarse algunos votos, también Acción Nacional ha descuidado hasta las más elementales formas de civilidad. Citemos el caso de vecinos de Miguel Hidalgo, quienes denunciaron que la candidata de ese partido a la alcaldía ha incumplido su promesa de entregarles 3 mil 450 pesos a cada uno a cambio de sus credenciales de elector y de asistir a sus actos de campaña.

En el colmo, les entregaron un formato de incorporación con logotipos de la Asamblea Legislativa con la promesa de pagarles con recursos para la reconstrucción de la Ciudad de México. Sin embargo, a pesar de que los vecinos asistieron a los eventos de campaña del PAN y entregaron copias de sus credenciales de elector, no les pagaron por sus “servicios”.

Este grupo de ciudadanos interpuso desde hace más de un mes dos denuncias ante la Fepade por fraude contra la candidata y sus operadores. Y todavía no reciben respuesta a su queja.

Y como las promesas no sólo fueron verbales, sino también escritas, Morena no sólo cuenta con la versión de los afectados, sino con los documentos que les hicieron firmar y con conversaciones de WhatsApp.

Se comprueban, así, las advertencias de Morena en el sentido de que con la anuencia del gobierno local PAN y PRD pretendían usar con fines electorales los recursos para la reconstrucción de la ciudad.

Al respecto, cabe precisar que Jorge Romero, coordinador de Acción Nacional en la Asamblea Legislativa formaba parte del Comité de la Reconstrucción conjuntamente con los diputados Leonel Luna y Mauricio Toledo, ambos del PRD.
Y que de manera ilegal se les había autorizado el manejo del Programa de Reconstrucción de la Ciudad de México, para el cual se destinaron por lo menos 8 mil millones de pesos, sin que éstos hubieran sido etiquetados de forma legal.

Pero como finalmente, ante la presión de Morena y de organizaciones sociales se les cayó la jugada, ya no pudieron cumplir con sus promesas.

Por eso es que suenan a todas luces falsos los llamados de la administración capitalina y del Instituto Electoral a los partidos que integramos la coalición Juntos Haremos Historia –Morena, PT y PES– para que aceptemos sumarnos al Pacto de Civilidad presumiblemente orientado a resguardar la “limpieza” en torno del proceso electoral.

Porque, en efecto, de nada sirve el referido acuerdo firmado por el gobierno de la Ciudad de México con jefes delegacionales y partidos políticos afines y la autoridad electoral, cuando, además de las artimañas para comprar el voto, grupos de golpeadores al servicio de los jerarcas del PRD continúan en su intento de boicotear los eventos electorales de la coalición Juntos Haremos Historia.

Por eso, al ser informada de que se preparaba una provocación, en días pasados la abanderada de Juntos Haremos Historia en la disputa por la jefatura de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, optó por cancelar un evento en Coyoacán.

Luego entonces, ¿qué utilidad puede prestar a la democracia y al proceso electoral el Pacto de Civilidad?, si lo suscriben los mismos personajes empeñados en enlodar los comicios mediante la guerra sucia y, todavía más grave, a través del uso de porros y sicarios cuya función es impedir, mediante el uso de la fuerza, los actos políticos y partidarios de la coalición Juntos haremos Historia.