Instrucciones para lograr comprender un debate

Para ser leídas con: “Político” de Instituto Mexicano del Sonido

Por Eduardo Navarrete

Paso 1. Defina su idea favorita de debate

Empiece por preguntarse si quiere ver gente que nada tiene que ver con usted, haciendo lo posible por parecerse a usted, fabricada hasta el parpadeo y tropezando en su esfuerzo de siquiera articular palabra. Ese es el nivel de los que quieren representarlo a usted y a mí, o por lo menos eso pretenden hacer creer hasta que se instalen en su puesto, vacíen su costal de propuestas y lo llenen con dinero del erario y onerosos favores.

Paso 2. Si usted es el candidato, conviértase en una máquina de hacer promesas

Asesórese muy bien. Aprenda cómo conmover al electorado (una exótica tribu masificada a la que cada que hay elecciones debe hablársele bonito) y por si no fuera lo suficientemente vil su intención, contrate a alguien que sí sepa pensar

para que le escriba lo que a duras penas podrá deletrear en el estrado. Ya ahí arriba, y después de haber pagado lo indecible y prometido parte del botín a las bases de un partido (más bien fragmentado), hable como la tradición manda:

bajo las reglas del deber ser de la percepción de esa masa, nunca como lo que pudo

llegar a ser: una persona. En el templete, y moviendo las manitas como le ordenó su equipo de campaña, fácilmente se asombrará de lo que está diciendo –si pusiera atención-: compromisos de modernidad, estado de derecho, cero corrupción, seguridad a las familias, rendición de cuentas. Ni se le ocurra estudiar estos términos, se dará cuenta que se los han dicho tantas veces a la gente, que francamente se han vuelto insignificantes, de no ser acompañados con programas de trabajo, fechas compromiso y todo lo que le piden a uno en su trabajo, para asegurar que un proyecto se cumpla.

Paso 3. Pregúntese en dónde se encuentra

Esa parte de la vida en la que el cinismo ha llegado a niveles de ciencia ficción y el pueblo decide ver telenovelas en lugar de las noticias.

Paso 4. Siéntase más allá de la ficción. Lo estará

Un político es una figura demasiado absurda como para ser real. Piénselo: ¿quién se presta al besamanos para tratar de conseguir algo por lo que otros se engañarán y hasta se matarán? ¿Quién organiza festines para gente que sabe que lo detestan?

Paso 5. A grandes males…

Después de todo, estar con vida significa hacer las paces con el mundo. Si los candidatos insisten en algo diferente a esto, ignórelos, pero haga planes inmediatos para erradicar de raíz esta situación.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo