Caballo que alcanza… gana

Ricardo Anaya se colocó en un estratégico segundo lugar, al acecho de Andrés Manuel López Obrador y muy, muy lejano del tercer lugar, del candidato priista

Caballo que alcanza… gana

Desde el arranque de las campañas electorales de los candidatos a la Presidencia de la República, Ricardo Anaya se colocó en un estratégico segundo lugar, al acecho de Andrés Manuel López Obrador y muy, muy lejano del tercer lugar, del candidato priista.

A partir del 30 de marzo, el equipo cercano del candidato por la coalición Por México al Frente calculó el manejo de una estrategia de campaña para posicionar, día a día, al joven panista… y la estrategia funcionó al pie de la letra.

La última encuesta de Massive Caller coloca a Ricardo Anaya a solo 5 puntos porcentuales de AMLO y a casi 20 de José Antonio Meade, cuya campaña perdió la brújula casi desde el comienzo de las campañas, desde hace mes y medio.

La muestra sobre las preferencias electorales otorga al candidato queretano el 32.45 por ciento de las preferencias electorales, a tan solo 5.40 puntos del tabasqueño. Con el margen de error, de +/-3 puntos, se cierra aún más el escenario rumbo al 1 de julio.

La diferencia real entre ambos candidatos, en estos momentos, es de tan solo dos o tres puntos porcentuales, los cuales se pulverizaron inmediatamente después del retiro de Margarita Zavala de la contienda presidencial. La esposa del expresidente Felipe Calderón sumaba, hasta el miércoles, por lo menos 5 puntos porcentuales, los cuales capitalizará Ricardo Anaya, pues sus seguidores y simpatizantes comparten los mismos principios e ideología.

Resulta impensable que simpatizantes de Margarita, cuyos valores principales son el amor a la patria, servir al otro y el bien común, formada en términos de la doctrina social cristiana, puedan apoyar y votar por los proyectos de un “mesías” o de un “ciudadano” que le apuesta al continuismo del legado priista.

En la transmisión del programa Tercer Grado, en Televisa, Margarita Zavala aceptó tener acercamientos con Ricardo Anaya, incluso dejó entrever una posible reunión en los próximos días, a fin de evaluar alternativas para sumarse al proyecto político que empuja el primer gobierno de coalición en la historia de México.

Margarita se dijo dispuesta a sumar por México, a sumar para erradicar al viejo régimen priista, el que roba, el que violenta, el que corrompe, el que ha sumido al país en la peor crisis económica y de seguridad de su historia.

Inmediatamente después de conocerse su decisión de retirarse de la contienda presidencial, Ricardo Anaya le reconoció su valentía y su congruencia política. Damián Zepeda expresó su respeto por la aportación que le ha dado al país para cambiar su realidad.

“Ratificamos el llamado a sumar esfuerzos, nos encantaría trabajar con ella, con su equipo, porque sabemos que coindicen con la visión que tenemos de un México de libertades”, declaró el presidente nacional del PAN.

Para Damián Zepeda, es primordial no entregar el país a un candidato cuya única ambición es llegar a la Presidencia, que ya se ha postulado por tercera ocasión por la Presidencia de la República y que es capaz de dejar el futuro de su educación en manos de líderes sindicales.

De ahí que en este momento es crucial y sumamente importante que los simpatizantes de Margarita Zavala y los indecisos volteen hacia la verdadera oportunidad para lograr la transformación del país, para lograr un gobierno de coalición donde quepa toda la gente, de distintas ideologías pero con el mismo fin: apostar por el progreso, desarrollo y pacificación del país con justicia y dignidad.

El pasado 3 de mayo publiqué en este mismo espacio la importancia del voto útil, por lo que en este momento vale la pena recordarlo.

“En este análisis de la importancia del voto útil debemos de tener en cuenta que al menos en las tres últimas elecciones presidenciales la definición del ganador se ha establecido en función de la utilidad del voto en el último tramo de la contienda, sin considerar hacia dónde se mueve ese voto en el aspecto ideológico o político…”.

“En este llamado al voto útil, Anaya ha dejado en claro que es muy importante, pero no a cualquier costo: no se comprará ningún sufragio, ninguna voluntad, no se violará ninguna ley ni tampoco se presionará o cooptará a la población. Este voto útil deberá darse a conciencia y con plena voluntad del pueblo que anhela un cambio, en la forma de gobernar y en sus vidas”.

“A final de cuentas, el voto es el sentir, es la esperanza, son las convicciones y es la expresión del pueblo”.

El 30 de marzo pasado, Anaya arrancó en segundo lugar y 45 después se colocó prácticamente en empate técnico. Y como la contienda siempre ha sido de dos, en este momento se puede decir que Caballo que alcanza gana y este jinete ya ganó.