Vota seis de seis 

El candidato presidencial de la coalición, "Juntos haremos historia", Andrés Manuel López Obrador reiteró su llamado a votar por todos los candidatos de Juntos Haremos Historia.

Por César Cravioto

Al término del tercer debate presidencial, en el cual ratificó su manifiesto predominio en las preferencias ciudadanas rumbo a los comicios del 1 de julio, Andrés Manuel López Obrador reiteró su llamado a votar por todos los candidatos de Juntos Haremos Historia.

Petición ratificada por Claudia Sheinbaum Pardo, candidata a la jefatura de Gobierno, quien exhorta a los capitalinos a sufragar, sin excepción, por los abanderados de la coalición encabezada por Morena para rescatar a la Ciudad de México de la corrupción y devastación provocadas por la actual administración del PRD, hoy aliada con Acción Nacional.

Al solicitarle a la ciudadanía mantener firme su confianza en el cambio verdadero y subrayar la necesidad de “votar parejo” por los candidatos de Juntos Haremos Historia, López Obrador y Sheinbaum contemplan la necesidad de emprender, desde el inicio de sus respectivos mandatos, la cuarta gran transformación de la República.

En el caso de López Obrador, los cambios fundamentales que como presidente deberá llevar a cabo para lograr el resurgimiento de México requieren del respaldo del Congreso de la Unión y de la mayoría de representantes populares.

En efecto, el tamaño de la hazaña que representa arrebatarle las riendas del país a la cúpula de tecnócratas apátridas para transitar del neoliberalismo a un modelo de nación soberano y democrático, capaz de redistribuir la riqueza y retomar el crecimiento, requiere de la participación colectiva de la gente y de los verdaderos representantes del pueblo.

Porque para recuperar la gobernabilidad, rescatar al campo de la parálisis y hacer realidad la soberanía alimentaria, no basta la voluntad política del jefe del Ejecutivo federal. Es también indispensable el concurso de todos los poderes de la federación.

Y más aún si se pretende cambiar una ley que obligue a una reforma constitucional, proceso que requiere de la aprobación de la Cámara de Diputados, del Senado y de por lo menos la mitad más uno de los congresos locales.

Las tendencias electorales son muy pródigas para la coalición encabezada por Morena, pues el promedio de encuestas revela una predilección popular de por lo menos 50 por ciento para López Obrador, veinte puntos porcentuales por arriba del segundo lugar.

Entretanto, se anticipa que en la Cámara de Diputados los candidatos de Juntos Haremos Historia conseguirán entre 236 y 298 legisladores de 500 en disputa, mientras en el Senado obtendrían de 51 a 73 de los 128 con que cuenta ese organismo parlamentario.

De nueve gubernaturas en juego, las investigaciones demoscópicas prevén que la coalición encabezada por Morena ganará por lo menos Chiapas, Morelos, Tabasco y Puebla, al tiempo que en Veracruz, pese al descarado apoyo del gobernador Miguel Ángel Yunes a su hijo-candidato, el aspirante de izquierda disputa nariz con nariz el control de la entidad.

Entretanto, en la Ciudad de México Claudia Sheinbaum arrasa con 54 por ciento de las preferencias a la frentista Alejandra Barrales, quien apenas alcanza 25 puntos porcentuales, en tanto que el priista no priista, Mikel Arriola, con trabajos sumaría, según Reforma, 13 por ciento de los sufragios.

Porque la gente no olvida que en la administración de López Obrador, en la ciudad imperó la gobernabilidad y se instauraron numerosos programas de claro contenido social, en contra de la desigualdad, además de haberse mejorado la seguridad y respetado los derechos humanos. Esfuerzos que con éxito continuó Marcelo Ebrard.

Como tampoco olvida que el actual régimen capitalino los echó por la borda para ponerse al servicio de un cártel inmobiliario ambicioso y rapaz.

La ventaja de Claudia Sheinbaum revela, asimismo, que ha convencido a la gente de su sinceridad como luchadora social comprometida con las mejores causas sociales. Y que, por consiguiente, continuará y ampliará la estrategia popular de López Obrador.

Por eso López Obrador alcanza, en la capital, 64 por ciento de las previsiones electorales, y se anticipa que los abanderados de Juntos Haremos Historia conquistarán un mínimo de diez alcaldías.

De tal modo, aunque las cifras consolidadas de encuestas, por ejemplo de Oraculus y Bloomberg, indican que López Obrador y Sheinbaum son inalcanzables, y que Juntos Haremos Historia conquistará la mayoría de cargos de representación popular, el dirigente de Morena exhorta a sus simpatizantes, por las razones antes aludidas, a votar parejos por la coalición.

Es decir, a votar seis de seis (presidente, gobernador, diputado local, diputado federal, senador y alcalde), o cinco de cinco, en los estados en donde no esté en juego la gubernatura.

Porque la vía idónea para enfrentar un fraude es la participación mayoritaria de la población. Y la mejor manera de cristalizar el proyecto de nación de López Obrador es con el respaldo del Legislativo y de los representantes populares.

Luego entonces, conviene tener en cuenta que la conquista de la Presidencia, y el rescate de la Ciudad de México, son apenas el preámbulo en la magna tarea de hacer realidad la cuarta gran transformación de la República.

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