El Mundial nos salvó

El domingo fue una fiesta, por un momento nos sentamos con el de alado, quien probablemente votará por una elección distinta a la nuestra este 1 de julio y no importó

Por Héctor Escalante

Todos ya han comentado sobre la victoria de México al actual campeón Alemania en el Mundial de futbol. Parece que por un momento las campañas quedaron en pausa, a pesar de que los políticos y candidatos intentaron politizar el fútbol, la mayoría de la gente ha encontrado en estos días un espacio para olvidarse de la clase política.

El domingo fue una fiesta, por un momento nos sentamos con el de alado, quien probablemente votará por una elección distinta a la nuestra este 1 de julio y no importó. Sin duda en medio de polarización necesitábamos un momento así, eso también es el la justa mundialista, eso también es lo que representa la selección nacional.

El fútbol y el deporte tiene la virtud de poder unir a una sociedad en medio de un desgaste tan grande como el de una elección presidencial. Habrá quien vea con desdén al fanático que grita un gol, al que se pone una playera de su equipo, al que se emociona hasta las lágrimas, pero no se puede negar el buen ánimo de un país después de una victoria mundialista. Cómo escribo Eduardo Galeano “ El fútbol es la única religión que no tiene ateos", justo es como una religión que une a todo un país.

La victoria de México contra Alemania no es solo una bocanada de aire puro en medio de la contaminación electoral. Es también la ilusión de un pueblo que cree en el México qué pasó del “ya merito al sí se pudo”. A miles de niños les dijeron que México era incapaz de ganarle a un equipo como el alemán, hoy esos millones de niños saben que es posible lograr imposibles.

La elección llegará después de terminar la primera ronda, parece que México podría ubicarse en la primera posición de su grupo y buscar el llamado 5º partido. Para ese momento ya sabremos quién será el próximo presidente de nuestro país. Nos caerá muy bien distensar los ánimos, después de meses y meses de polarización, de ánimos exacerbados y de mucho, mucho cansancio.

No es cosa menor el Mundial de futbol, habrá quien diga que no se compara con una elección presidencial y es cierto. Pero al menos por un fin de semana, o por un mes, el Mundial no salvó, en hora buena. Ahora esperamos ya los cierres de campaña y también esperamos que el ánimo post electoral sea bueno, porque ya no queremos un país dividido entre, lo que nos dicen los candidatos “buenos y malos”.

Últimas palabras

Todos, absolutamente todos debemos condenar lo que está pasando con los niños migrantes en Estados Unidos, en dónde los están separando de sus padres y los mantienen en jaulas. Ayer salió por fin el Canciller Luis Videgaray a condenar estas acciones, esperamos la reacción más fuerte del gobierno y de los políticos.

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