Acción Nacional: la segunda opción sólida

Casi la mitad rechaza a AMLO como Presidente de México; casi la mitad no comparte sus ideas ni sus ideales, mucho menos sus ocurrencias

Por David Olivo

El domingo 1 de julio, 44 millones 311 mil 222 ciudadanos cumplieron con su deber cívico de votar por el Presidente de la República del periodo 2018-2024. De ellos, un mayor porcentaje decidió por Andrés Manuel López Obrador. Así son las democracias en el mundo y las debemos reconocer.

Sin embargo, de esos más de 44 millones de votantes, el 47.1% votó expresó su rechazo a la figura y proyecto de gobierno del tabasqueño. Se trata de aproximadamente 20 millones 183 mil 771 ciudadanos que optaron por alguno de los otros candidatos. Tan sólo para Ricardo Anaya se inclinaron alrededor de 10 millones de personas.

Casi la mitad rechaza a AMLO como Presidente de México; casi la mitad no comparte sus ideas ni sus ideales, mucho menos sus ocurrencias. El país se polarizó durante las campañas y quedó divido.

Pareciera que en el cobro de facturas, muchos panistas y de algunos otros de memoria corta, quieren hacer leña del árbol caído, sin preponderar el crecimiento de Acción Nacional en los últimos tres años.

En septiembre de 2014, cuando Ricardo Anaya sustituyó a Gustavo Madero, el Partido Acción Nacional gobernaba cinco entidades. Un año después, el PAN contaba con cuatro gubernaturas: Baja California, Guanajuato, Querétaro y Baja California Sur, y tres más en coalición con el PRD: Sinaloa, Puebla y Oaxaca.

Tras las elecciones del 2016 las gubernaturas para el 2017 cambiaron. El PAN pasó de tener cuatro a ocho entidades: Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Tamaulipas, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y Puebla, así como tres en coalición con el PRD:Durango, Veracruz y Quintana Roo.

Un año después, ´recuperó Nayarit de la mano con el sol azteca.

Además, históricamente las alianzas entre PAN y PRD han resultado exitosas. En 18 años, ambos partidos ganaron nueve entidades.

Con esta realidad no podemos hacernos los ciegos o los tontos, de 2014 a 2017 el panismo pasó de gobernar cinco a 12 entidades. El crecimiento es real, no una simulación. Acción Nacional es la segunda fuerza política nacional y la única y seria opción de convertirse en el contrapeso fundamental en el próximo sexenio.

El peso de lo que significa ser el segundo partido político en importancia en todo el país permitirá a Acción Nacional defender los intereses legítimos de esos más de 20 millones de mexicanos que el 1 de julio de expresaron su rechazo a AMLO votando en su contra, hayan apoyado o no al blanquiazul.

Damián Zepeda, presidente nacional del PAN, ya lo advirtió: “sí le quiero decir a la ciudadanía, casi el 50 por ciento, que no votó por AMLO que tiene temor o miedo de que vaya a pasar algo malo o a los que están viendo que ahora tiene mucho poder en el Congreso pues con ese poder puede regresar la dictadura perfecta. A esas personas les decimos que ahí vamos a estar como una oposición firme, fuerte, que vamos a levantar la voz y que vamos a defender sus intereses y vamos a trabajar por recuperar la confianza de los ciudadanos, pues el PAN tiene 78 años de historia, de lucha por cambiar este país”.

El mismo domingo 1 de julio, ante decenas de seguidores, en cadena nacional y con la oratoria que lo diferenció de los otros tres candidatos, Ricardo Anaya expresó de manera contundente la postura que adoptará el PAN en los siguientes seis años: “…en la agenda con la que disentimos encontrará en nosotros una oposición tan firme y frontal como institucional y democrática”.

GRACIAS… la campaña electoral ya es historia, pero quedarán en la retina de la memoria determinados episodios que esperemos no vuelvan a repetirse, como el uso del aparato de procuración de justicia para golpear al candidato opositor más fuerte, o la entrega de fuero legislativo para personajes con oscuro pasado. Sin duda, este proceso electoral dejó tarea para reflexionar.

Pasadas las campañas, y previo a una reflexión profunda, los partidos que integraron la coalición Por México al Frente deberían sentirse satisfechos y agradecidos por los más de 10 millones de muestras de cariño y apoyo que recibieron de ciudadanos convencidos de su proyecto de nación, de su propuesta de empujar el primer gobierno de coalición en la historia de nuestro país.

Con esos millones de sonrisas deben quedarse PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, mismas que deberán servir de motivación para mantenerse en la lucha y reconstruir la ruta que necesaria para conservar y sumar más adeptos a su proyecto político.

Porque un gobierno de coalición exige altura de miras, es decir, la capacidad de situarse al nivel de lo que demandan los acontecimientos, sin ambiciones, sin ambigüedades, sin medias tintas. Así de simple. Muchas gracias JAZ , seguimos adelante y firmes por el país que todos soñamos.

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