El futuro de nuestros hijos está en nuestras manos

Nuestro columnista Helios Herrera habla sobre la importancia de inculcar ciertos valores que ayuden a nuestros hijos a crecer en varios aspectos de su vida

Por Helios Herrera

Queridos lectores, el día de hoy quiero compartir con ustedes de algo que todos podemos tener y hacer si nos lo proponemos; ya que no se necesita nada más que retomar la esencia de cada uno de nosotros y, si somos papás, educar a nuestros hijos bajo esta filosofía de vida que hace que seamos cada vez mejores personas. Déjame explicarte:

El ser humano, tú y yo; somos cuerpo, mente y espíritu, con experiencias, creencias y emociones. Cuando nacimos venimos al mundo perfectos.

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Déjame ponerte un ejemplo: Cuando compramos un teléfono, el teléfono está listo para usarse con su paquetería básica. Pero alguien más es quien lo configura y le pone diferentes programaciones.

Es decir, cuando somos niños, es nuestro entorno (sobre todo nuestros papás o tutores) el que nos dicta nuestra configuración y programación. Pensemos que cuando somos niños la palabra que más escuchamos es NO: “No te subas que te vas a caer”, “No agarres”, “No puedes hacer eso todavía”. Y lo más preocupante de todo es que nos siembran y sembramos en los nuestros mensajes negativos donde nos dicen a todo no y es por eso que en la vida adulta creemos que “No podemos alcanzar nuestras mentas”, que “No podemos ser felices”, que “No somos capaces de nada”. ¿Cómo les pedimos a nuestros hijos de 18 años que decidan a qué se quieren dedicar si nunca los hemos dejado decidir?

Lo que quiero compartirles es lo siguiente: ¿Qué pasaría si aprendemos a nutrir desde pequeños nuestra “esencia” nuestro “yo soy”, en vez de sólo permitir que alguien más meta información en nuestra mente? Si esto ocurre estoy seguro que desarrollaremos seres humanos de excelencia.

Ahora podrían pensar: Oye Helios y esto cómo se hace si a mí que soy adulto nunca me lo enseñaron. Pues bien, esto se logra con tan sólo dedicar el 1% de nuestro día a meter información nueva a nuestra mente, información que modifique nuestro sistema de creencias, nuestras programaciones y hábitos que lejos de hacernos mejores, nos llevan a eliminar aquellos resultados que no nos gustan de nuestra vida.

La información que metamos a nuestro cerebro debe estar encaminada a aprender, a definir metas, a desarrollar su planificación y a actuar en pro de dicho plan para avanzar todos los días en la dirección correcta. Es decir, debemos de cambiar todo aquello que estamos programando en nuestros hijos, y claro podemos hacer lo mismo con nosotros.

Lo anterior les ayudará a los seres humanos (niños y adultos) a tener mejores resultados en la escuela, el trabajo, exámenes y en otras actividades como el deporte, programas de música o de arte, en la casa. En pocas palabras, ya que modificamos creencias y pensamientos, también nuestras acciones se ven influenciadas.

Como dije antes, no sólo es un trabajo para niños, porque todos llevamos dentro el niño que fuimos. Cuidar al niño interior es de vital importancia para la mejora emocional y para mantener una sana autoestima.

Enseñarles a tus hijos a que aprendan a alimentar su persona, nutrir todos los días su autoestima, sanar las heridas emocionales, controlar sus emociones y desarrollar nuevas habilidades; les dará una sensación de saberse capaces de hacer todo lo que deseen, saberse valiosos y productivos.

Por ejemplo, si logramos que nuestros hijos se pongan metas y que las cumplan ¿te imaginas lo que podrían hacer cuando sean mayores?

Todos los días debemos no sólo dedicar ese 1 % a meter información que desarrolle en nuestros hijos habilidades para la vida, sino que también todos los días practicar el establecimiento de metas, como “almuerzo” para el alma tanto de nuestros hijos como de nuestro niño interior.

Recuerda que las metas son: Un sueño con fecha de cumplimiento y un plan de acción bien definido para lograrlo.

Para establecer metas sólo debes seguir los siguientes pasos:

Definir clara y específicamente cuál es la meta.
• Definir en qué fecha se debe cubrir.
• Estructurar plan de trabajo con diferentes objetivos.
• Establecer qué estás dispuesto a sacrificar y hacer para lograrla.
• Redefinir plan de acción
• PROGRAMAR A TU MENTE

 

Hoy te quiero invitar a que reflexiones cómo estas programando a tus hijos, si todo lo que les dices los llevan a ser mejores personas o a sentirse poca cosa. Empieza a verlos como lo grande y exitosos que quieres que sean y desde el día de hoy enséñales a plantearse metas y alcanzarlas, recuerda que ellos también tienen sueños por cumplir.

Piensa, reflexiona y actúa.

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