Breve diccionario de la lluvia

Por Eduardo Navarrete

Para ser leído con “Experience”, de Ludovico Einaudi 

Los diccionarios mienten: no se saben adaptar a la celebración del tiempo en un momento en el que es imposible hacer una lectura alfabética de la realidad. 

Por eso, y como cada día es un vocablo, salvemos su honor replanteando significados y virtudes, así sea sólo por hoy. 

Tormenta – Método empleado en caso de que la lluvia no desquicie la ciudad.

Relámpago – Perfecta metáfora visual de cómo se va la vida.

Chispeo – Alegre y repetitivo aviso de que uno debe poner en marcha su propio plan DN 3 y guarecerse de lo que nuestros antepasados se vanagloriaban.

Nubarrón – Recordatorio de impermanencia.  

Bache – Acontecimiento perverso de profundidades anecdóticas que se mimetiza con el agua de la lluvia para castigar al Homo Tráficus por haber tomado algo que no es propio: el suelo.

Aguacero – Palabra de difícil construcción (tendría que ser “aguamil”) que apunta a celebrar el olor y el sonido de la intensidad.

Tránsito – Objeto del caos cuando cae agua en una ciudad en la que no se puede manejar y guardar templanza al mismo tiempo.

Pararrayos – Bastón de mando de un edificio que no quiere quedar en el recuerdo. 

Rompevientos – Arma con la que el humano, generalmente necio, pretende cubrirse y protegerse de lo que es suyo.

Drenaje – Especie de cosmético que ningún político voltea a ver por el simple hecho de que electoralmente no es visible ni plausible.

Granizo – La última y más interesante de las armas que tienen las nubes para jactarse de sus hazañas amorfas.

Milímetros de agua – Ilusión que surge de pretender medir lo relativo.

Chubasco – Una de las 10 palabras más hermosas que conozco. Posible hermano de Chascoberto y primo cercano de Archibaldo. Autor intelectual de toda buena alerta amarilla.

Chaparrón – Celebración atmosférica que prueba los brotes emocionales de la naturaleza.

Paraguas – Prototipo de casco que usará la próxima versión del ser humano tras haber perdido la batalla contra la naturaleza.  

Gotera – Implemento original que le recuerda a todo habitante, que la ropa sucia se sigue lavando en casa.

Charco – Evidencia metodológica, sistemática y coherente de que cualquier clase de entretenimiento es mejor cuando se hace en el exterior.

Alcantarillas – Dentadura de las calles que acepta basura a cambio de caos. Plausible y conveniente trato para los ciudadanos, pues lo hacen de forma reiterada y brillante.

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