El karma del maltrato

Por Yazmín Alessandrini

Para nadie es un secreto que vivimos en un mundo y en una sociedad donde, a pesar de los altos niveles de concientización y empatía que han alcanzado muchísimas personas, todavía es muy común saber de casos de mujeres y hombres maltratados al interior de su relación (noviazgos y matrimonios por igual). Y este maltrato, como lo arrojan las estadísticas, puede ser físico, emocional, verbal, social, económico, sexual y un larguísimo etcétera, lo que definitivamente nos ubica en una realidad sumamente contrastante con lo que a veces nos quieren hacer creer las víctimas porque, lamentablemente, son [email protected] [email protected] [email protected] en ocultar esta circunstancia.

Sin embargo, más allá de las dolorosas circunstancias que nos exhiben los casos de hombres y mujeres maltratados por sus parejas, vale mucho la pena que atisbemos en las consecuencias de vivir inmersos de manera casi permanente en dinámicas en los que la violencia está presente. Y vale la pena porque, para empezar, existen muchísimas personas que, dada su historia de vida y su contacto permanente con el maltrato ya consideran que este tipo de situaciones son completamente normales, tanto para las víctimas como para los victimarios.

Pero ¿será posible eso de que aquellas personas que en su momento maltrataron a alguien eventualmente, a causa del karma o la llamada justicia divina, serán pagados con la misma moneda y en algún punto de su futuro se van a encontrar que les hará ver su suerte y les maltratará de la misma forma (o quizá peor) que como violentaron a alguien en el pasado?

Cuando comenzamos una relación con alguien lo cierto es que nadie sabemos el rumbo que tomará, pero lo que si es un hecho incontrovertible es que al principio la química gobierna prácticamente casi todas nuestras acciones. Sin embargo, una vez superada la fase del enamoramiento (o del “embelesamiento”) quienes toman el control de la situación son las aristas del carácter de ambos involucrados y si resulta que alguno de los dos (a veces son ambos) es celoso, desconfiado, inseguro y violento lo más seguro es que en esa relación tarde o temprano se presentarán episodios de agresión. Obviamente, aquí también debemos considerar que el perfil de alguien proclive al maltrato “embonará” con una persona dueña de una baja autoestima, con complejo de inferioridad y acostumbrada patrones de humillación y sumisión.

Ahora bien, si nos adentramos en el terreno de las definiciones, el karma nos abarca un concepto muy simple: las acciones buenas serán retribuidas en cosas buenas y todo lo malo que hagamos tarde o temprano pagaremos por ello. Se trata de la ley de la causa y el efecto. Así las cosas, las recompensas y las consecuencias siempre estarán presentes en nuestras vidas. Por lo tanto, aquellos que causan sufrimientos eventualmente también recibirán sufrimientos.

Por lo anterior, el secreto para ser felices es intentar hacer felices a los demás, sobre todo a nuestra pareja. Causar alegría indefectiblemente nos va a retribuir en alegría para nosotros, porque si mostramos nuestro mejor rostro, siendo agradables, brindando amor y bondad a los demás estaremos acumulando méritos que se van a traducir en cosas buenas para nosotros y aquellos que nos rodean.

Y no olviden que todos jueves a punto de la medianoche y los domingos a la 1:00 de la madrugada los espero en su programa “Exclusivo Para Hombres”, que se transmite por Telefórmula (por favor chequen su sistema de cable preferido para verificar nomenclatura del canal).

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