Qué buena vida!

Por Ricardo Tinajero

Arturo Beristáin, medio siglo de pasión histórica

Micrófono de oro, reconocimiento a la trayectoria en México

El fin de semana pasado me di una escapada a la ciudad de Puebla, donde impera la talavera y la buena comida. En ella podemos encontrar atractivos para el turismo nacional e internacional: museos, restaurantes y zonas arqueológicas. Ahí fue la sede para la entrega del Micrófono de Oro 2018 por parte de la Asociación Nacional de Locutores de México, presidida por Rosalía Buaún Sánchez.

Dicho reconocimiento es entregado a personalidades con una amplia trayectoria en la música, teatro, deporte, actuación, política y comunicaciones. Esa noche hubo muchas luminarias como Édgar Vivar, Aura Cristina Geithner, Julio Mannino, Jessie Cervantes, Rodrigo Vidal, Rosa Gloria Chagoyán, Liz Vega, Moisés Castañeda, La Sonora Santanera, entre muchos más. La premiación tuvo lugar en el zócalo de la ciudad.

Posteriormente hubo una cena en el Museo Internacional del Barroco, ofrecida por el gobernador José Antonio Gali Fayad. La verdad me sorprendió la alta cocina preparada por el chef Alan Sánchez, todo fue exquisito, para chuparse los dedos. Fue una noche sumamente especial para todos los galardonados, y agradezco la distinción brindada a un servidor por dicho reconocimiento.

Una obra que les recomiendo es la puesta en escena Divino Pastor Góngora, interpretada por el estupendo actor José Sefami. En ella relatan la historia de un actor simpático y talentoso que alcanzó fama y popularidad gracias a su trabajo, pero debido a la envidia y malicia de un tal Diego Fernández y de Zevallos, lo acusa de llevar una vida escandalosa, inmoral y también de ser un conspirador del movimiento de independencia. Me llamó la atención que para la puesta en escena sólo necesitó una carreta, un banco y un tapete.

Estos fueron los instrumentos que utilizaría para esta representación. No puedo negar que me arrancó varias carcajadas, por la forma irónica con la que se expresa este personaje. Creo que debe ser un trabajo muy arduo hacer este monólogo y reconozco el talento de José que por más de 90 minutos nos lleva a ese lugar donde vivió Divino Pastor Góngora. No se la pierdan todos los miércoles a las 20.30 horas en el Teatro Helénico.

Ya que tocamos el tema de reconocimientos y monólogos, el Teatro Esperanza Iris fue el escenario perfecto para celebrar los 50 años de carrera ininterrumpida del actor Arturo Beristáin. A lo largo de su carrera ha participado en cine con más de 30 películas en las que destacan Los días del amor, Las Poquianchis, El castillo de la pureza, en esta última fue galardonado con el Ariel como mejor coactuación masculina en 1973.

En televisión ha participado en más dos decenas de melodramas. Y sobre los escenarios, desde que aceptó pertenecer a la Compañía Nacional de Teatro en 2008, lo hemos visto crecer como el primer actor que es, aportando su talento y sensibilidad, la cual imprime a cada uno de sus personajes a los que da vida sobre las tablas. El sábado pasado se le rindió un merecido homenaje por parte de su alma mater. En este teatro tan emblemático de la Ciudad de México, lo celebró con el monólogo Conferencia sobre la lluvia del dramaturgo Juan Villoro, bajo la dirección Sandra Félix. Al término de la función subieron al escenario Enrique Singer, quien es el director de la Compañía Nacional de Teatro, el maestro Juan Villoro, el director teatral y dramaturgo Luis de Tavira, el actor Óscar Narváez y el coordinador del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, Ángel Ancona, todos dedicaron unos minutos para hablar de este histrión. Me da gusto que celebren la vida artística de este actor en vida. Que disfrute todo lo que ha sembrado durante este medio siglo de trabajo y amor a esta profesión que a nosotros como espectadores nos ha hecho reír, odiar o llorar con cada una de sus interpretaciones. ¡Felicidades don Arturo, larga vida!

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