La austeridad republicana que no llegó

Por Héctor Escalante

Andrés Manuel López Obrador tomará protesta en menos de dos meses, sin embargo, la austeridad republicana que prometió no alcanzó a llegar al inicio de su gobierno. En efecto, cómo señaló el presidente electo en un mensaje a medios, él no se casó, sin embargo, cada acto que haga alguno de sus hombres cercanos le afectará de manera directa, porque como ha mencionado son un movimiento.


Parte de su discurso de campaña se encaminó a esa llamada austeridad republicana, esa en dónde los políticos no derrocharían recursos, según AMLO porque eso sería un mal ejemplo. Pues el mal ejemplo llegó pronto y aunque ya se ha comentado mucho sobre la boda de su colaborador más cercano, César Yáñez, vale la pena hacer énfasis en la frivolidad de la política.


La ciudadanía está cansada de buena parte de la clase política. Esa que es ostentosa, la que charolea, la que utiliza guardaespaldas y derrocha recursos públicos o propios. Esa que cree pertenecer a otra clase social distinta, la que tiene privilegios, que vive con lujos, que se enriquece y que además lo presume en las revistas del corazón.
La crítica radica en que parte de la supuesta nueva clase política habría llegado con López Obrador, esa que se autonombró parte de un cambio, esa que nos vendió con discursos sería distinta. Al final, ellos también hacen público ese derroche de recursos, con ello le recuerdan a los ciudadanos que la política no se destruye, solo se transforma y cambia de color. 

Nos demuestran que son igual de insensibles que el resto de los partidos de siempre. Pareciera que ganando la elección se olvidaron los dichos y lo mencionado con anterioridad se convirtió en un anecdotario de campaña. Algún tipo de eslogan para conseguir los votos necesarios para por fin ganar una elección presidencial.


A los ciudadanos nos queda criticar, aún cuando se simpatice con ellos, porque nuestro país ya no necesita aplaudidores o porristas. Hay que subrayar los errores que los políticos cometan y pedir que no repitan, parte de nuestra responsabilidad como sociedad es observar lo que está pasando. Los malabares que hacen los seguidores de un grupo político para defender sus actos hace más daño que bien en nuestra sociedad.


La llamada Cuarta Transformación comenzó con un traspié su próximo proyecto de gobierno, un error en uno de los temas que más les importan o le importaban pareciera, el de la llamada austeridad republicana. Esa austeridad republicana que no llegó ni si quiera al inicio de gobierno.

Últimas palabras

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto anda desaparecido, que alguien les diga a los funcionarios que aún les queda mes y medio de gobierno, si los ven.

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