La palabra del presidente electo

Uno de los graves problemas del próximo presidente es que suele hacer dichos a la ligera

Por Héctor Escalante

El pasado lunes en el programa Tercer Grado, que transmite Televisa con distintos periodistas, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador le aseguró a Joaquín López Dóriga que nunca había dicho en campaña que los militares tenían que regresar a sus cuarteles, el conductor de Televisa le refutó diciendo que sí, a lo que AMLO señaló de nuevo que no o que en su caso lo habría dicho un par de veces, pero no con esa claridad.

La realidad es que López Obrador sí dijo en campaña que, de ganar la presidencia de México, parte de su estrategia de seguridad sería retirar a los militares de la calle, hoy no sólo ha cambiado de parecer, sino que asegura que no dijo lo que sí dijo. Las redes sociales, las benditas redes sociales, como las llama el próximo presidente, fueron las primeras en señalar que ese dicho del lunes era impreciso.

El presidente tiene todo el derecho de cambiar de opinión, de hecho, su responsabilidad como próximo primer mandatario es tomar las decisiones que crea son mejor para gobernar un país, más allá que en el caso de seguridad haya detractores sobre el tema, el presidente tiene esa responsabilidad de tomar las decisiones.

El problema radica en que López Obrador no sostenga lo que dijo en campaña y que no asegure que hoy tiene una idea distinta de su estrategia en esa materia. Peor aun, que diga que no dijo algo que sí dijo. Uno de los graves problemas del próximo presidente es que suele hacer dichos a la ligera, dependiendo el público al que le hable dice una cosa o dice otra, tiene distintas versiones de sus mismos dichos.

El próximo gobierno comenzará, en aproximadamente 10 días, lo que llaman la 4ª transformación; iniciará entonces su mandato. Hay muchas expectativas sobre lo que hará Andrés Manuel López Obrador como futuro presidente. La campaña quedó atrás, sus palabras tomarán un peso distinto, no es lo mismo ser candidato y oposición que ser gobierno, las decisiones de gobierno tendrán implicaciones.

Incluso en la transición sus dichos o caprichos han tenido implicaciones, por ejemplo, la consulta sobre Texcoco que no lo era, pues realmente su sentido era refrendar la decisión del próximo presidente, al igual que la siguiente consulta que no es otra cosa que avalar una decisión tomada, claro con lo que llaman la venia del pueblo sabio. Porque, ahora, muchas de las decisiones las tomará el pueblo, aunque sea en consultas que carezcan de legalidad y de votos representativos.

El dicho del futuro presidente debería tener mucho valor, no es necesario que lo desgaste de la manera como lo hace, no hace falta que mienta o que intente engañar, no después de la cantidad de votos con los que ganó la elección, no le hace falta. Debe comportarse como mandatario y no como candidato, de lo contrario esos dichos y su manera de retractarse le pueden provocar problemas, no sólo a él, sino a todo el país.

Últimas palabras

Vaya tema que desató en redes el espantoso nuevo logo de la CDMX, además del plagio a una banda de rock llamada Neural FX, el cambio no era necesario y parece que querían destacar unas iniciales CS. Los mal pensados les suena a Claudia Shenbaum, ¿será?

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