La primera receta para el 2019

Este domingo vamos a hablar de metas, de destinos, de hacía a dónde estás llevando tus pasos.

Por Helios Herrera

Toc, toc, toc… A muchos nos parecerá una gran idea mientras a otros no tanto; sin embargo, el 2019 ya está llamando a nuestras puertas. Y es así en un abrir y cerrar de ojos los días pasan y se consume cada vez más nuestro valioso recurso no renovable: el tiempo.

Este domingo vamos a hablar de metas, de destinos, de hacía a dónde estás llevando tus pasos.

Si tú le preguntas a alguien en la calle ¿oye cuál es tu meta este mes o cuál es tu meta este 2019 o cuál es tu meta en la vida? Normalmente la gente contesta cosas enteramente subjetivas como: mi meta es ser feliz, mi meta es tener mucho dinero, mi meta es llevarme bien con mi familia; pero estas tres o cuatro cosas que acabo de plasmar, en sí mismas no son una meta ¿qué es ser feliz?, ¿cuánto es mucho dinero o que significa llevarte bien con tu familia? Si no estableces claramente hacia dónde quieres ir, vas a estar caminando, desgastándote y esforzándote, pero sin avanzar.

Esto es un poco como si salieras a la cubierta de un barco y corrieras diez kilómetros por la mañana dándole vueltas al barco, ¿te esforzaste? Sí, ¿te cansaste? Sí, ¿sudaste? Sí, ¿llegaste a algún lugar? No, a ningún lugar.

Traduzcamos este ejemplo a la vida diaria seguramente me dirías: ¡oye! llevo diez años de trabajar fuerte, llevo quince años de esforzarme y estoy en la misma realidad, en la misma casa, en la misma situación económica, en la misma situación familiar ¿Qué ha sucedido con mi esfuerzo?

Y lo que ha sucedido es que tu esfuerzo se disipo sin tener un claro objetivo específico. Por ello, es que miles de personas se pasan la vida frustrados por no alcanzar las metas que se han puesto, al grado que terminan por dejar de establecerse metas y objetivos, pasándose la vida… sobreviviendo.

El principal problema en mi experiencia, es que las personas simplemente no sabemos cómo ponernos metas que nuestro cerebro pueda lograr, los objetivos son vagos, escuetos, no dimensionados y sólo apoyados en la emocionalidad y motivación que supone el posible logro de esos sueños; sueños que nunca terminan por materializarse.

Profundicemos un poco en el tema de metas en las siguientes líneas:

• Empecemos definiendo la palabra meta: Viene de la raíz griega “meta” que significa fuera de ti o más allá; por lo tanto, podemos definir que una meta es un objetivo a alcanzar y que se encuentra más allá de mí y de donde estoy situado.

• Tenemos que entender que las metas son totalmente personales, ya que cada quien le agrega cierto valor emocional a su meta.

• Existen 3 tipos de metas: Las metas del tener, las metas del hacer y las metas del ser. Te explico cada una de ellas:

• Tener: Todo aquello que puedas intercambiar por dinero, por ejemplo, una casa.

• Hacer: Cosas que no puedes intercambiar por dinero, por ejemplo, la salud.

• Ser: La suma de las dos primeras, por ejemplo, para ser un buen padre se necesita de dinero para mantener a los niños, que sería una meta del tener; y se necesitan expresiones de afecto y amor, que sería un meta del hacer. La suma de ambas es una meta de ser.

• Sólo tú y todo lo que eres: mente, cuerpo y alma; son los que harán realidad las metas.

El mayor problema para conseguir metas es que ni siquiera sabemos cómo establecerlas por lo que a continuación te compartiré la primera receta del 2019 que podrás implementar a lo largo del año; toma nota:

• Define clara y específicamente ¿Cuál es tu meta?: Si tu meta es tener mucho dinero, cuánto es tener mucho dinero, si tu meta es bajar de peso, pues establece cuántos kilos. Enlista todo lo que tienes en mente para lograr, selecciona únicamente una y comienza a describirla lo más detallado que puedas; al final de tendrás que tener escrito en una frase que comenzará: Mi meta es tener/hacer/ser, (según tu meta y lo revisado anteriormente) más tu meta. Por ejemplo: Mi meta es tener $1,500.00 pesos adicionales a mi ingreso actual.

• Definir en qué tiempo límite se debe cubrir: Ya sabes qué quieres, ahora lo importante es saber para cuándo lo quieres. El segundo paso, y con base en tu meta, es establecer para cuándo. Es muy importante que seas muy específico, además deberás colocar el tiempo después de la palabra meta y antes de la palabra tener/hacer/ser según sea tu caso. Por ejemplo: Mi meta para el 4 de mayo a las 07:00 am, es tener $1,500.00 pesos adicionales a mi ingreso actual.

• Establece compromisos y precio a pagar: Es el momento de negociar contigo, de pensar qué sí y qué no estás dispuesto a hacer para lograr tu meta. Te invito a que analices detenidamente y de manera consciente y sin dejar de ser realista, recuerda que sólo tú te conoces totalmente aquello que puedes hacer y estás dispuesto a hacer. Haz una lista y pon en balance todo. Por ejemplo, podrías conseguir otro trabajo, pero eso implicaría que tendrías que dejar de ver a tus hijos, ponlo en balanza; y de ser necesario, establece nuevamente el tiempo límite para tu meta.

• Estructura un plan de trabajo con diferentes objetivos: Ya tienes la meta y lo que estás dispuesto a hacer por ella, ahora es el cómo se hará. Identifica aquellas tareas cuantificables que te llevarán a tu meta. Aquí tendrás que establecer pequeños objetivos que te llevarán a tu meta mayor. Por ejemplo: Hornear galletas y ofrecerle a mis amigos y familiares mi nuevo producto, que me hará generar cierta cantidad de dinero y así ahorrar $50.00 pesos diarios.

Como toda receta, no se hará solo el resultado si no consigues los ingredientes y llevas a cabo todos los pasos. El 2019 está por llegar y este domingo mi invitación es a que te plantees, de manera personal o en familia, una meta que concretizar en el 2019. Cada persona y cada familia es un mundo, pero todos tenemos el deseo vívido de alcanzar nuestros sueños.

Piensa, reflexiona y actúa.

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