Frente a la Nueva Reforma Educativa

Por David Olivo

Construir la estructura legislativa de nuestro país, mediante propuestas que complementen las iniciativas lanzadas desde el Ejecutivo es la función fundamental de la Cámaras de Diputados y Senadores. Y aún más, representa el papel de la oposición mexicana inteligente que busca sumar, no denigrar, las políticas primordiales sobre las cuales se erige México.

Uno de esos bastiones se conforma sobre la educación, la cual ha transformado su concepto básico desde el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas hasta nuestros días, tiempos que requieren una visión fresca para alcanzar los retos en esta materia. Con esto en mente, fue que la Reforma Educativa de 2013 se constituyó, eliminando compadrazgos y favores políticos del sistema educativo.

La idea de este modelo era posicionar al personal más capacitado para cada plaza y después evaluarlos con tal de corroborar que los profesores cumplieran con las especificaciones educativas propuestas. Asimismo, se estableció el Instituto Nacional para la Evolución de la Educación (INEE) (organismo pronto a desaparecer) con tal de establecer parámetros claros al respecto.

Sin duda, esta ley, emanada de la Carta Magna, mantenía un rango perfectible, pero distaba mucho de ser un ataque directo al magisterio; al contrario, buscaba apoyarlos con herramientas que facilitaran su labor, pero sobretodo lo liberaba del yugo de Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que durante años mantenía el control de las plazas.

En la actualidad en la Cámara de Diputados, tenemos la llamada Contrarreforma Educativa de AMLO, la cual sobrescribe un proceso que ya habíamos rebasado el sexenio pasado. ¿No era mejor trabajar hacia adelante en lugar de retroceder? Parece que al mandatario mexicano está encaprichado en querer todo nuevo: instituciones, secretarías, órganos autónomos. Él quiere estrenar todo.

Una de las principales quejas de la Reforma del periodo peñista era que no se tomó en cuenta a especialistas en la materia y que no se tomaron en cuenta opiniones diversas. Ahora, el grupo RED (Red, Educación, Derechos) presentó su iniciativa MMI: Mantiene, Mejora e Innova, la cual retomaron legisladores de Acción Nacional, PRI, MC y PRD con tal de integrar una propuesta que complemente a la del presidente.

La moción busca mantener aspectos troncales del sistema educativo, dando un giro a las evaluaciones de los docentes. De esta forma, se elimina la evaluación del desempeño ligada a la permanencia, toda vez que su aplicación, en los términos del texto vigente, ha sido identificada como un elemento punitivo, diluyendo su función diagnóstica y formativa orientada a la mejora de la práctica docente.

Está orientada a la creación de Centro Nacional para la Mejora Continua de la Educación que, a diferencia del INEE, tendrá un carácter autónomo. Así lo han defendido los diputados del PAN, quienes también proponen mantener la rectoría del Estado sobre la educación, la autonomía de las universidades y la calidad como un propósito.

Aunado a esto, se suma la desaparición del programa de estancias infantiles que trabajaba a favor de las familias mexicanas. Este proyecto, creado hace dos sexenios, otorgaba financiamiento a unidades estratégicas enfocadas a cuidar a infantes. Así trabaja la 4T.

Aprovecho para agradecer infinitamente las felicitaciones de todos aquellos que se tomaron el tiempo. Abrazos fraternos.

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