¡La buena vida! Hasta los más grandes deberían aprenderle algo a Julión Álvarez

Por Ricardo Tinajero

Decía mi abuela que el que tiene paciencia, al final tiene su recompensa. Pues déjenme decirles que tenía razón, porque después de dos años de duro y dale, ser persistente y constante, obtuve mi entrevista con Julión Álvarez. Les relataré cómo fue.

Érase una tarde de principios de febrero, cuando suena mi teléfono indicándome que tenía un mensaje de WhatsApp y era el manager de Julión, Álex, proponiéndome una entrevista con el cantante, a lo cual dije por dentro “¡wow, qué padre! (ajá, esa no fue la palabra, imagínensela) que por fin haré la entrevista con él. Accedí inmediatamente. Pero tenía que ser una entrevista de color, (así se le llama a todas las entrevistas a algún personaje mientras se realiza alguna actividad alterna). "Ricardo ponte a pensar", me decía mi disco duro para poder improvisar rápido, ya que teníamos que dar una propuesta. Así que tenía una opción: lo llevaré a comer al mejor restaurante de comida de Sinaloa, “El Peladito”. Que les llamo y me dijeron “claro, al compa lo que pida, las puertas de aquí están siempre abiertas para él”. Entonces, mandé mi propuesta y al día siguiente me contestó que sí realizaríamos la entrevista en el lugar. Tengo que confesarles que fueron días de informarme, prepararme para estar al tiro. Y el día llegó. Yo arribé casi una hora antes al punto de encuentro que esté en la Narvarte. Me llegó un mensaje, tenía tanto miedo de leerlo, sin embargo descansó mi alma cuando leí: “vamos retrasados, pero llegamos”. Me sudaban las manos, se agitaba mi corazón. Veo a Álex cruzar el lugar y atrás lo seguía Julión. Pensaba "no la cagues (ups lo escribí o lo pensé)". La verdad me impactó verlo, por dos años esperé esta oportunidad de entrevistar al cantante más famoso de la música regional mexicana. Al que de repente lo trataron de inmiscuir con el crimen organizado y lavado de dinero. Cuando me dio la mano, sentí una vibra tan padre, liviana, es un ser humano común y corriente, que come, respira, siente. Lo invito a sentarse y a comenzar la entrevista. Pero me comenta que andaba con un dolor fuerte de cabeza, que desde la mañana lo venía perturbando. Pero dijo adelante, “vamos a darle”. Parecía que éramos dos amigos que nos conocíamos de años atrás, que nos conocíamos las miradas y gestos. Nunca me dieron línea o me dijeron “de esto no hablemos”. Hablamos del lanzamiento del sencillo que está promocionando llamado “Cuando te amé” y él mismo mencionó los hechos tan desagradables de agosto pasado cuando lo pusieron en la lista negra.

Cuando platicas con una persona de algún tema incomodo, por mi experiencia, se ponen nerviosos, voltean a todas partes para evitar verte a los ojos; y este no era el caso del Chiapaneco. Siempre respondiendo tan normal, viéndote siempre a la cara y sosteniéndote la mirada, como digo yo muy trasparente. Nos llevamos como media hora de charla, mientras probábamos las delicias del lugar.  Julión es un tipo único, sencillo, sin pretensiones, ni lujos y menos de los que blofea. Me recuerda a todas esas personas que cuando vamos de visita a otros estados donde la gente es cálida, generosa, educada, amable. Y él se le ve que eso lo mamó desde casa. Es un tipo platicador, que, si de entrada le caes bien, te puedes aventar todo un día charlando de lo más lindo. Ahí recibí la invitación para asistir a la fiesta que daba Julión a la prensa por San Valentín. Y que me lanzo, no les quiero decir que ahí estaba la crema y nata de la plana mayor de los que hacemos espectáculo en México. Llegue un poquito tarde en compañía de Pepe Zepeda, y cuando escuchamos “vénganse para acá” y dijimos esa voz se nos hace conocida, pues claro era la voz de mi querida Mara Patricia Castañeda. También estaba Antonio Hermida, Blanca Martínez “La Chicuela” Rene Muñoz, Berenice Ortiz, José Lebeña, Gaby Reyes, Marco Antonio Silva, todos grandes compañeros, sería imposible mencionar a todos, pero fue muy agradable convivir con la mayoría. Julión no fue pichicato, tiró la casa por la ventana. Pues dio muy basto de cenar tacos de bistec y tacos al pastor, y como diría mi “Chicuela”, “atásquense que ahora hay lodo” y de beber bueno, muy esplendido el compa, whisky, ron, brandy, tequila, pero del bueno. He asistido a las fiestas que organizan otros famosos donde “según” es para la prensa y no quieren convivir con ellos. Acá Julión bailó con todas las reporteras, convivió con cada uno de nosotros. En serio, me quito el sombrero con Julión Álvarez, es la neta del planeta y un tipazo sin igual. Y que el cantante sepa que tienes un fan y amigo que te estima.

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