La Reforma Educativa debe ver primero por las niñas y niños

Por Vanessa Rubio Márquez

La discusión sobre el nuevo modelo educativo de México ha iniciado ya en la Cámara de Diputados. Sin duda será una de las discusiones más profundas y más intensas en nuestro país dentro y fuera de las aulas, en las calles, en la sociedad civil, en los sindicatos, en el sector privado y en las instituciones. Ha sido evidente que el nuevo gobierno dará reversa a la reforma educativa lograda con anterioridad, pero lo que no queda claro es por qué será sustituida.

Hasta la propia Suprema Corte de Justicia, ha llamado a actuar conforme al interés superior de la niñez en donde “todas las autoridades deben asegurar y garantizar que en todos los asuntos, decisiones y políticas públicas en las que se les involucre, todos los niños, niñas y adolescentes tengan el disfrute y goce de todos sus derechos humanos, especialmente de aquellos que permiten su óptimo desarrollo”. Eso es algo que no se nos debe olvidar: al centro de la educación de nuestro país están los niños, las niñas y los jóvenes. Nadie más. Para ellos es la educación, de ellos es el futuro. Todo lo demás son instrumentos para alcanzar su bien superior.

Al mismo tiempo, las madres y los padres de familia quieren la mejor educación para sus hijos; y las y los maestros necesitan tener la vocación de enseñanza, capacitarse constantemente y desde luego tener garantizada una carrera magisterial digna que les permita progresar.

En todas las carreras profesionales se tienen distintos métodos de competencia para el ingreso y métodos de evaluación para ascensos. Ello fomenta la calidad y la mejora continua. ¿Y por qué el magisterio debería estar exento de este proceso? El que haya suficiencia en la oferta educativa en preescolar, primaria, secundaria, preparatoria y estudios superiores, no tiene por qué estar peleada con la calidad. Queremos que los estudiantes mexicanos, como los estudiantes en cualquier otra parte del mundo tengan calidad y sean competitivos. ¿Por qué aspirar a menos cuando podemos aspirar a más?

Habiendo sido profesora por catorce años, creo que los puntos más relevantes de la nueva reforma deben ser que haya acceso suficiente en todos los niveles educativos, instalaciones dignas y adecuadas, programas bien diseñados y certificados, pero también, un magisterio calificado, evaluado, comprometido y que esté en constante actualización. ¿O merecen algo distinto las niñas y los niños mexicanos?

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo