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Opinión 26/03/2019

La Reforma Educativa debe ver primero por las niñas y niños

La discusión sobre el nuevo modelo educativo de México ha iniciado ya en la Cámara de Diputados. Sin duda será una de las discusiones más profundas y más intensas en nuestro país dentro y fuera de las aulas, en las calles, en la sociedad civil, en los sindicatos, en el sector privado y en las instituciones. Ha sido evidente que el nuevo gobierno dará reversa a la reforma educativa lograda con anterioridad, pero lo que no queda claro es por qué será sustituida.

Hasta la propia Suprema Corte de Justicia, ha llamado a actuar conforme al interés superior de la niñez en donde “todas las autoridades deben asegurar y garantizar que en todos los asuntos, decisiones y políticas públicas en las que se les involucre, todos los niños, niñas y adolescentes tengan el disfrute y goce de todos sus derechos humanos, especialmente de aquellos que permiten su óptimo desarrollo”. Eso es algo que no se nos debe olvidar: al centro de la educación de nuestro país están los niños, las niñas y los jóvenes. Nadie más. Para ellos es la educación, de ellos es el futuro. Todo lo demás son instrumentos para alcanzar su bien superior.

Al mismo tiempo, las madres y los padres de familia quieren la mejor educación para sus hijos; y las y los maestros necesitan tener la vocación de enseñanza, capacitarse constantemente y desde luego tener garantizada una carrera magisterial digna que les permita progresar.

En todas las carreras profesionales se tienen distintos métodos de competencia para el ingreso y métodos de evaluación para ascensos. Ello fomenta la calidad y la mejora continua. ¿Y por qué el magisterio debería estar exento de este proceso? El que haya suficiencia en la oferta educativa en preescolar, primaria, secundaria, preparatoria y estudios superiores, no tiene por qué estar peleada con la calidad. Queremos que los estudiantes mexicanos, como los estudiantes en cualquier otra parte del mundo tengan calidad y sean competitivos. ¿Por qué aspirar a menos cuando podemos aspirar a más?

Habiendo sido profesora por catorce años, creo que los puntos más relevantes de la nueva reforma deben ser que haya acceso suficiente en todos los niveles educativos, instalaciones dignas y adecuadas, programas bien diseñados y certificados, pero también, un magisterio calificado, evaluado, comprometido y que esté en constante actualización. ¿O merecen algo distinto las niñas y los niños mexicanos?

** Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.**