Cuando tu smartphone se pasa de smart

Por Eduardo Navarrete

Para ser leída con: "Standing Outside a Broken Phone Booth with Money in My Hand", de Primitive Radio Gods

La tecnología nos falló.

Hizo una promesa que sonaba muy atractiva: automatizaría y simplificaría tareas cotidianas y de esa manera tendríamos más tiempo libre para emplearlo en ____________ (pon tu propia respuesta).

Lo primero se ha dado. Lo segundo ha sido consumido por lo primero. 

¿O tenemos más tiempo de calidad que nuestros abuelos?

Cuando una empresa de telecomunicaciones lanzó el concepto de "oficina móvil" jamás imaginó que eso sería visto más como prisión que como prebenda. Y es que estar conectados no significa mejorar la comunicación y probablemente la ilusión derive en omisión. 

¿Qué es lo primero y lo último que haces en el día? El cel parece ser algo indispensable ya. En promedio pasamos más de un día a la semana en línea, lo que representa el doble que hace 10 años. De acuerdo con ComScore, son al menos cuatro horas las que una persona le dedica al día a su smartphone: ¡una cuarta parte del día! Y la pregunta: ¿para qué? ¿Qué porcentaje de esa actividad es realmente significativa y relevante?

Haz tus cuentas: 

En la mañana te levantas a ver "qué hay de nuevo". Ahí brota un comentario en Facebook, mismo con el que te envuelves 18 minutos en otras publicaciones y fotos. Luego revisas tu mail, para lo cual inviertes 7 minutos, hasta que ves una promoción de Amazon, que te hace surfear la tienda por 12 minutos más. Mientras desayunas revisas Twitter (bajo la excusa de pretender estar informado). En el auto (sí, es infracción, pero doblemente castigado sería no aceptar la verdad) revisas WhatsApp y mandas mensajes de voz como signo de ya no poder sólo manejar. Llegas a la oficina y luego de revisar mails por 19 minutos, te pones al día en Instagram, publicando, respondiendo y echando ojo no menos de 13 minutos… Esto podría continuar. Sólo llegué a las 9:30 am de un día promedio y me faltaron los videos de YouTube, los Memes de la hora de la comida la auditoría de tendencias en Spotify, la revisión y respuesta de tus grupos en el chat y la inevitable carga de información intrascendente con la que malabareas diariamente.

No son pocos los estudios que refieren que entre más tiempo pasas consumiendo información en el celular, más problemas te compras. 

Incluso hay un término para la adicción formal al celular: "Nomofobia", que es el temor a verte expuesto a la lejanía de tu dispositivo. Pero si crees que los problemas son de otro y que de aquí a la Nomofobia hay 2 vidas, habrá que prestar atención a la sintomatología asociada al abuso del celular: 

  • Ansiedad: Con sólo tener tu celular cerca disminuye tu productividad.
  • Desorden de Déficit de Atención: La cantidad de información y las constantes interrupciones para llevar a cabo una tarea afectan la estructura neuronal y tu capacidad para mantenerte enfocado por algunos minutos seguidos. 
  • Estrés: Sientes que puedes ser multitasker. Al final del día te tiembla el ojito y no sabes por qué.
  • Narcisismo: La ansiedad por aparecer más y mejor en tus fotos. Al grado que ni tu familia te reconoce.
  • Trastornos del sueño: No respetar tu horario de sueño puede derivar en problemas de salud mental de largo plazo, así como afectaciones importantes en la inteligencia.
  • Depresión: Optas por pasar más tiempo con tu dispositivo que con personas.

Vuelvo a pensar en mis abuelos. Tal vez no respondían sus mensajes en tiempo real ni le hablaban al celular para que apagaran las luces pero se daban el tiempo para habitarlo, cosa que muy probablemente hoy ni se entienda. 

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

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