¿Las conferencias mañaneras  son buena idea?

Por Héctor Escalante

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha realizado 94 ruedas de prensa, hasta este día. La duración de ellas es de una hora y veinte minutos aproximadamente, lo que quiere decir que el presidente ha dedicado al rededor de 120 horas a hablar frente a los periodistas que usualmente cubren sus actividades.

Según la consultora SPIN de Luis Estrada las palabras recurrentes en las mañaneras son: “Corrupción” que se ha mencinado 831 veces, “Pueblo” 453; “Conservador” 21; “Neoliberal/neoliberalismo” 220 veces. El lenguaje reiterativo es algo que el mandatario ha utilizado desde su epoca de candidato y opositor, en esos momentos le funcionó.

La única comunicación válida del gobierno es la del mandatario. Él dice qué datos son correctos, valida la información, corrige a su gabinete, señala a los medios que son buenos y a los que son malos, evade preguntas y básicamente contesta lo que quiere. Como estrategia de comunicación pareciera que es buena, sin embargo, la exposición del presidente no siempre es favorable a su imagen 

La polarización que vimos en las redes en campaña durante meses se trasladó al gobierno en funciones. Por un lado, están quienes comparten partes de la conferencia del Presidente como muestra de apoyo,  por otro lado están quienes cuestionan las actitudes del mandatario y muchas veces queda ridiculizado o exhibido con la cantidad de pifias registradas en video. 

La estrategia de comunicación del gobierno será así por el resto del sexenio. Una estrategia que siempre pasará por el mandatario, donde el personaje central no es el país, sino el Presidente, una estrategia en la que los otros funcionarios están en segundo plano, al igual que los gobernados. 

Lo importante para Morena, de cara a las siguientes elecciones, es que el mandatario se vea bien, porque si él se ve bien podrán  ganar próximas elecciones. No importa que se manipule la información, que se diga solo una parte de la irealidad o que las historias se cuenten en partes.

El tiempo dirá si las mañaneras fueron buena idea o si el desgaste fue mucho mas grande que el beneficio. La certeza es que el Presidente no va a cambiar su manera de comunicar, así llegó al poder, así se mantuvo vigente durante 20 años. Sin embargo, no ha reparado que hoy no está en campaña y que su manera de comunicar no es necesariamente eficiente desde el poder.

Últimas palabras.

En otra de datos imprecisos de las mañaneras presidenciales, resulta que varias de las gasolineras que supuestamente dan precios bajos estan cerradas o fueron clausaradas. 

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