PND: Un camino para renacer

Por César Cravioto

“La corrupción junto con la impunidad es el principal problema del país”, diagnostica el Nuevo Plan Nacional de Desarrollo (2019-2024) entregado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador a la Cámara de Diputados.

Se trata de una proyección sexenal. Un documento para fijar la nueva política económica del país, un instrumento para enunciar los problemas nacionales.

Publicado el 1 de mayo, los mexicanos consultados en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, PND, (2019-2024) señalaron que el gobierno debe atender la violencia, corrupción, desempleo, la falta de crecimiento económico y acceso a servicios de salud, así como el deterioro del medio ambiente, el quebrantamiento de las leyes y el fin de los privilegios ante la ley.

Los ejes del Plan Nacional de Desarrollo son: honradez y honestidad, no al gobierno rico con pueblo pobre, al margen de la ley nada; por encima de la ley, nadie; economía para el bienestar, el mercado no sustituye al Estado; por el bien de todos, primero los pobres; no dejar a nadie atrás, no dejar a nadie afuera, no puede haber paz sin justicia, el respeto al derecho ajeno es la paz, no más migración por hambre o por violencia, democracia significa el poder del pueblo, y ética, libertad, y confianza.

Que 25 millones superen la pobreza es una de las metas del gobierno para el 2024. Reducir 53% la corrupción que viven los ciudadanos, es otra de ellas. En 2018 el 86.5 % de los mexicanos dijo percibir que hay prácticas de corrupción en el Gobierno Federal. México está en el lugar 138 de 180 países en el Índice de Percepción de la Corrupción que elabora Transparencia Internacional.

Las niñas y los niños entre 6 y 12 años, así como los adolescentes entre 12 y 17 años, encuestados en todo el país – a través de la consulta ciudadana “Planeando juntas y planeando juntos” y 32 foros estatales para el Plan Nacional de Desarrollo, demandan más honestidad, legalizar la interrupción del embarazo, más campañas para prevenir el embarazo adolescente, fomentar el aprendizaje de tecnologías de información, mejorar los planes de estudio, evitar la complicidad entre los grupos delictivos y las autoridades, reforestar al país, y no castigarlos con violencia física.

El primer antecedente del Plan Nacional de Desarrollo fue el Plan Sexenal elaborado por el General Lázaro Cárdenas, y su elaboración se ha convertido en una práctica obligatoria de toda presidencia, que debe plasmar en un documento estructurado y consensuado con las sociedad los objetivos que se propone alcanzar y los medios para lograrlo.

El documento señala la relevancia de acabar con la corrupción en toda la administración pública, no solo con la corrupción monetaria sino la que conllevan la simulación y la mentira, los robos de recursos públicos, la suntuosidad y la frivolidad a expensas del erario, y los gobernantes enriquecidos en contraste con la lacerante pobreza de millones de mexicanos.

Para acabar con la corrupción, señala el PND, se está legislando para tipificar la corrupción como delito grave y quitar el fuero a los altos funcionarios, y se propondrá al congreso una Ley Federal de Combate de Conflictos de Interés. También se amplió a todos los servidores públicos la obligación de presentar sus declaraciones patrimonial y de intereses.

La política de austeridad republicana, uno de los sellos de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, deja atrás los lujos de los altos funcionarios que consumieron los recursos que debieron emplearse en el cumplimento de las obligaciones del Estado para la población y particularmente los más desposeídos.

“Hay un camino con austeridad y sin corrupción, disciplina fiscal, cese del endeudamiento, respeto a las decisiones autónomas del Banco de México, creación de empleos, fortalecimiento del mercado interno, impulso al agro, a la investigación, la ciencia y la educación”, señala el documento.

La Cuarta Trasformación se ha propuesto separar el poder político del económico. No beneficiar los intereses privados que fomentan un crecimiento económico excluyente concentrado en la riqueza de unas cuantas manos, opresor de sectores poblacionales y minorías.

“Este gobierno trabaja por un nuevo paradigma en materia de paz, lejos de las catastróficas estrategias de seguridad pública de administraciones pasadas que han agudizado la catástrofe de la inseguridad, la violencia y la delincuencia” indica el PND.

El nuevo Plan Nacional de Desarrollo fija que la prioridad es restarle base social a la criminalidad mediante la incorporación masiva de los jóvenes al estudio y al trabajo para apartarlos de conductas antisociales; recuperación del principios de reinserción social, fin de la “guerra contra las drogas” y adopción de una estrategia de prevención y tratamiento de adicciones, medidas contra el lavado de dinero. Recientemente fue promulgada la Reforma Constitucional que permite contar con la Guardia Nacional, con presencia permanente en todo el territorio.

El paradigma que construye el nuevo gobierno se basa en la convicción de que es más fuerte la generosidad que el egoísmo, la empatía que el odio, la colaboración que la competencia, la libertad que la prohibición, la confianza que la desconfianza, “estas son las bases del nuevo pacto social y el modelo del desarrollo del México que está renaciendo”, asegura la presidencia de la República.

Desde la Comisión para la Reconstrucción de la Ciudad de México, trabajamos para consolidar precisamente el renacimiento de nuestra gran ciudad.

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