De regreso a la Reforma Educativa

Por David Olivo

Tristemente, el consenso enfocado a fortalecer el sistema educativo mexicano sigue sin llegar. Y digo “tristemente” porque los desaires de la Cuarta Transformación, dirigidos a la imposición de posturas y sin escuchar a la oposición, se han convertido en la cotidianidad dentro del Poder Legislativo. Esto sumado a las incontables presiones que cumplen con los compromisos presidenciales adquiridos en lo oscurito tanto con la SNTE, como con el CNTE. ¿No que esas prácticas ya no existían?

De esta “mala” forma y al estilo de robo hormiga, el gobierno en turno busca pulverizar la Reforma Educativa de 2012, eliminando los avances propuestos en esta. En palabras del presidente, sin dejar una sola coma.

Y así como si nada, la demolición comenzó. Empolvando argumentos bien fundados y que ya estaban en proceso de implementación. Mismos que senadores de Acción Nacional han defendido en el pleno a cada instante, dejando ver poco a poco los escombros de una ley que urge implementar para México y que tarda por la incapacidad de dialogo por parte del partido en el poder.

Sin embargo, el antídoto expuesto por los legisladores de Morena carece de congruencia en cada uno de sus miembros, pues muchos de los, ahora, indignados diputados celebraron la aprobación de este dictamen en el gobierno peñista. Claro, con otro color de bancada, pero con los mismos intereses personales. Exponiendo el regreso del poder del CNTE de la mano del diputado Irán Santiago Manuel, exdirigente de la sección 22.

Con esto a la luz, la remodelación plateada por el titular del Ejecutivo debilita el sistema educativo mexicano, ya que doblega la selección de educandos a los pies del sindicato de maestros. Cosa que si bien, la Reforma peñista no borraba en su totalidad, si reducía en gran medida. Además de rechazar la integración de un organismo de evaluación autónomo, capaz de elegir a los mejores para dar clases dentro de las aulas.

Con estos argumentos, la propuesta del partido presidencial fue rechazada en el pleno del Senado y regresada a la Cámara de Diputados, donde ayer fue aprobada tanto en lo general como en lo particular. El hecho de ser turnada de nueva cuenta a la Cámara Alta abre un nuevo periodo de discusión, espacio desde el que la sombra de Elba Esther Gordillo se asoma en cada esquina.

Así es como el primer mandatario mexicano trae de regreso a una de las figuras más terroríficas de la política nacional y parece que la nueva ley regente del sistema educativo será confeccionada a la medida de la maestra o, quizá, propondrá el verdadero cambio con el consenso y la discusión de todas las fuerzas políticas representadas en el Legislativo, pues esa es su tarea primordial.

Y es que sorpresivamente, el dictamen que será examinado en próximos días en el Senado contiene siete modificaciones realizadas en la Cámara de Diputados, las cuales señalan que las plazas laborales son responsabilidad del Estado y no de los sindicatos. Aspecto que presume un avance desde donde se impedirá la venta o el tráfico de plazas de forma corrupta.

Ya lo dijo Ricardo Homs en su columna de ayer. “Este aspecto implícito en el documento recién aprobado… parece indicar como se tomarán otras decisiones en el futuro”. Esperemos que sea así, porque de continuar con la terquedad lopezobradorista el camino democrático está truncado por una Transformación poco tolerante y llena de odio entre opiniones discordantes.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo