A la defensa de la democracia mexicana

Por David Olivo

Los tiempos cambian y la democracia, carta de sacrificio para el Régimen Gobernante, queda desprotegida ante los impulsos reformistas que al parecer no pueden esperar. Y es que a penas a siete meses de haber arrancado la nueva administración federal, el grupo mayoritario de Morena en ambas cámaras buscará cambiar el esquema electoral nacional eliminando, a su parecer, gastos incensarios.

Esta coyuntura olvida que la certeza y legalidad promovida por el sistema electoral nacional desde hace 30 años no tiene precio, ya que abrió espacio para la alternancia en el 2000, 2012 y 2018. Por ello, el modelo encabezado por el Instituto Nacional Electoral (INE) traza un firme camino hacia la libertad del pueblo mexicano para elegir a sus gobernantes.

Es cierto que aún falta mucho por andar en esta senda y que los cambios deben ser prioridad para perfeccionar el sistema democrático nacional, pero no sobre las libertades, ni sobre los aciertos que con hechos muestran su firmeza. En esta discusión que está por comenzar, los razonamientos que protejan a la crítica jugarán un papel fundamental para defender a México de los abusos del poder.

Tomando como guía estas ideas, se celebraron esta semana los foros de consulta para la Reforma Político-Electoral en San Lázaro, donde se escucharon las opiniones de expertos en el tema. Quienes en su mayoría, convergieron en el falso ahorro nacional que representa borrar a los Órganos Públicos Locales (OPLES) del mapa electoral, dado que son estas autoridades donde se concentran las actividades electorales locales.

El consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, reiteró que algunas de las propuestas promovidas para abaratar las elecciones podrían resultar en incrementar el costo de las mismas. “Habría que refundar al INE y eso evidentemente significa tener una institución mucho más grande porque significaría tener nuevas atribuciones. ¿Qué es lo que viene?, discutamos con paciencia”, indicó en San Lázaro el martes.

Mientras que el consejero Marco Antonio Baños aseveró en la Firma del Convenio entre el INE y el Colegio Nacional del Notariado Mexicano que todos los actores políticos saben que es técnicamente inviable que todas las contiendas municipales se desahoguen con estructuras federales.

Están en lo correcto, desaparecer de la estructura a los OPLES sería un retroceso, ya que desbordaría las capacidades del INE a nivel local y alejando la capacidad de reacción de la autoridad electoral. Pues son las autoridades locales quienes tienen mayor acercamiento a los conflictos en cada entidad, además de contar con personal capacitado e integrado al Servicio Profesional Nacional.

En la iniciativa que impulsa Morena también se tiene previsto eliminar diputados y senadores plurinominales que en otras épocas, los mismos rostros apelaron por conservar, ya que generaban una mayor amplitud de opiniones. Ahora que ya no les sirven, buscan centralizar el poder lo más que puedan, adelgazando las líneas de la oposición con banderas de austeridad.

La democracia mexicana se encuentra en un punto de inflexión que no debemos tomar a la ligera, donde las minorías en el Poder Legislativo podrían ser suprimidas ante el actual poder hegemónico, que incluso busca desesperadamente apoderarse de los datos personales contenidos en el Registro Federal de Electores.

Sin duda, soplan vientos de cambio en nuestro país, pero debemos guiarlos hacia el fortalecimiento democrático e institucional, consolidando los mecanismos que han dado resultados en la disputa de poder en paz y soberanía.

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