Polarización e intolerancia ¿para qué?

Por Héctor Escalante

Las redes sociales se han convertido en un campo minado dentro de una batalla que parece no tiene final. En un principio las plataformas digitales sirvieron para acercarnos con personas, familia o amigos.  Hoy es muy probable que hagan todo lo contrario, en algunos casos incluso se toma distancia de personas cercanas por sus contenidos en plataformas.

Los signos de intolerancia son cada vez más notables. Una horda de personas defendiendo a ciertos políticos y otra atacando a aquellos que los defienden. Se ha llegado a grados tan absurdos como dejar de tener contacto con gente simplemente por una posición política distinta a la propia.

Incluso hay quien asegura que no podría mantener ningún tipo de relación con quien considere piensa de manera distinta en su ideología política. Es absurdo, pues muchos de los políticos son más civilizados que sus seguidores y en algunos casos, ellos mantienen amistades a pesar de ser de distintos partidos o ideologías.

En ese sentido, las agresiones que se dan de manera permanente en redes sociales no solo son innecesarias, sino que imposibilitan la unificación social. Es cierto que el propio presidente Andrés Manuel López Obrador contribuye de manera permanente a polarizar, debería ser el primero en hacer esfuerzos para unificar a un país que está prácticamente dividido en dos. Sin embargo, no es responsabilidad solamente del presidente, sería deseable sí.

Existe un reto por parte de la ciudadanía para entender que las diferencias ideológicas no convierte a alguien en su enemigo. La sana discusión no solo es deseable sino necesaria, las diferencias de opinión en un marco mínimo de civilidad son las que requerimos para construir, a partir de opiniones, soluciones comunes.

Si la clase política insiste en azuzar a sus seguidores hacia una confrontación violenta y a largo plazo, los ciudadanos tienen la posibilidad de encontrar un equilibrio en la discusión. La polarización y la intolerancia no tiene sentido, menos en un país con tanta desigualdad y temas pendientes para resolver. Allá aquellos que piensen que es una buena idea seguir en aquella ruta que a nadie le viene bien y alejarse de gente sólo por pensar distinto.

Últimas palabras

Hablando de fracturas, en el senado Martí Batres acusó a Ricardo Monreal se ser un político faccioso y desleal, Monreal le pide a Batres ser congruente. Aquí ni si quiera son de partidos distintos, ambos de Morena.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo