La primer factura de la 4T 

Por David Olivo

La Cuarta Transformación está por cumplir su primer año y, aún, estamos lejos de alcanzar la utopía prometida. Hoy por hoy, estamos más cerca de una crisis económica que de la bonanza; vivimos el año más violento de la historia moderna del país y más que asomarse el final, parece haber una promesa por demoler completamente la paz nacional.

Todo apunta a que la factura de este primer año será una dura amenaza para desmantelar todo lo que le incomoda al jefe del Ejecutivo, dando por sentado que su voz es la de México. ¡No es cierto! Ahora, la aprobación presidencial ya no es lo que era hace unos meses, pues las mentiras morenistas pesan sobre la credibilidad del actual régimen, que ha bajado 20 puntos en las encuestas.

¿Y cómo no? Es la pregunta, si los homicidios dolosos suman 43 mil 085 casos de enero a octubre de este año, una cifra que de verdad aterroriza al compararse con las del primer año de Enrique Peña Nieto en que 18 mil 432 personas perdieron la vida. Estamos en una guerra sin nombre que cobra victimas a cada momento, pero el presidente ha preferido ignorar los datos, señalando a otros gobiernos sin ver el suyo.

Ahora, lo que no pudo ignorar fue la violencia en Culiacán, que se desató después del fallido operativo para detener a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Fue un secuestro a la ciudad por completo que logró liberar al sicario y a 47 reos que se fugaron del penal de Aguaruto. Un verdadero caos que antecedió a la masacre de la familia LeBarón que les costó la vida a cinco personas.

Solo con esto, la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ya se torna difícil, pero su incapacidad destapa otras situaciones que antes ni se mencionaban y que desembocan en una recesión económica que ya pesa sobre México. Tan solo Banxico bajó esta semana sus expectativas de crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) de -0.2 a 0.2 por ciento, dejando en el olvido las promesas de alcanzar el 4%.

Es la primera vez en una década que se presenta un crecimiento negativo y que frente a los gobiernos panistas destaca por ser pírrica. Ya que en los primeros nueve meses del gobierno de Vicente Fox se obtuvo un incremento del PIB de 0.3 por ciento, mientras que con Felipe Calderón se tocaba el 2.1%.

Son estos datos, y no los que nadie conoce, los que desvanecen las mieles y los vítores, dejando únicamente la soledad de la silla presidencial en las salas del Palacio Nacional. Y claro que hay salida para la crisis que podría costar los trabajos de millones de mexicanos, pero para eso se necesita disciplina fiscal, aprovechar las oportunidades internacionales y generar mayor certidumbre entre los inversionistas.

Los hechos están a la vista de todos, pero la 4T no los quiere ver para continuar con sus proyectos, no los del país sino los que les interesa a ellos. Así fue como cancelaron el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), pues para ellos los 100 mil millones de pesos invertidos no valen nada al lado de su voraz apetito por ganarse el reconocimiento de los ciudadanos.

La cancelación de ese proyecto, tomando en cuenta gastos externos, alcanzó los 270 mil millones de pesos. Dinero que se tiró para poner en marcha el Aeropuerto de Santa Lucía, el cual apenas lanzó su Plan Maestro comenzó a presentar problemas.

De acuerdo con el Grupo Aeroportuario de París Ingeniería, la pista uno de Santa Lucía podrá utilizarse para despegues una vez que esté lista la pista tres, que tendrá que dedicarse exclusivamente a aterrizajes. Es claro que con esto no se aliviará la congestión aeronáutica que se vive en con el actual aeropuerto, pero en los tiempos de la Cuarta Transformación pesa más un capricho que mil estudios.

Y si todo lo anterior lo sumamos a los atentados que Morena ha propuesto desde la Cámara de Diputados para el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020 (PEF 2020), se exhibe un avorazamiento por el poder y un grosero descuido por las necesidades de los ciudadanos.

En el PEF 2020, se asignó 0.49% del PIB a salud, la más baja desde la crisis de 2009, lo cual sumado a la falta de medicinas en hospitales remarca la verdadera política de la 4T. En otros sectores se piensa otorgar, 2.88% para educación, sector que llegó a tener 3.93% en 2009, es decir en pleno sexenio de Felipe Calderón.

Además, se estima que el presupuesto para los estados estará concentrado en los gobernados por Morena. Ya que cerca del 44% del gasto se asignará a las seis entidades morenistas, mientras que a las 10 gubernaturas panistas concentrarán 4.1%.

Parece que las conquistas de AMLO no terminan y busca controlarlo todo, tal cual lo hizo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), donde desde el senado la bancada morenista realizó un fraude para sentar alguien conveniente al sistema. Rosario Piedra Ibarra es la nueva titular del órgano autónomo que de libre no le queda nada, pues la ombudsperson es militante del partido presidencial y hasta es parte del Comité Nacional.

A este paso pocas voces quedarán para criticar al poder, porque ahora la 4T tiene puestos los ojos en el Instituto Nacional Electoral (INE). No debemos permitirlo, pues la factura del primer año de gobierno de AMLO la pagaremos todos los mexicanos.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo