Nos falta el aire en Nuevo León

Por Alfonso Robledo

Mientras las autoridades estatales reconocen a 33 pedreras en Nuevo León, la organización Únete Pueblo ya ubica 81complejos, más de la mitad en el Área Metropolitana de Monterrey

Entre la intensa bruma que esconde a Monterrey, escapa una dura condena ambiental que ya asfixia a los regiomontanos. Pues mientras la industria de extracción de piedra continúa sin freno, la calidad del aire decae y pone en riesgo la salud de más de mil millones de personas.

Y es que, al calor de cientos de detonaciones sobre piedra, las actividades de las pedreras, como se le llama comúnmente a estas compañías, expulsan al ambiente innumerables partículas con diámetros diminutos que apenas y alcanzan, cuando mucho, los 10 µm (micrómetros); y si tomamos en cuenta que 1 µm es una milésima parte de un milímetro, entonces hablamos de tamaños imperceptibles.

Estamos en problemas y es justo aceptarlo. Porque mientras el sector que alimenta a las cementeras crece de las entrañas de nuestras montañas, un verdadero desastre ambiental y de salud se avecinan derivado del poco control sobre él. Tal cual, porque ni las propias autoridades tienen conocimiento de cuantas plantas trabajan dentro de Nuevo León en este rubro.

Pero no se preocupen, porque aquí están las cifras. De acuerdo a las autoridades estatales existen 33 complejos dedicados a esta actividad, pero la organización Únete Pueblo tiene ubicadas hasta el momento 81, de las cuales más de la mitad se encuentran activas dentro de la Área Metropolitana de Monterrey (AMM). Y debido al incremento de emisiones y la poca densidad de las partículas, es fácil inhalarlas.

Además, existen repercusiones verdaderamente graves, particularmente en menores de cinco años y adultos mayores, pues son altamente tóxicas y al mezclarse con polvos y aerosoles, incrementan la fuerza de sus patógenos, dañando los pulmones.

El impacto en las actividades de las pedreras lacera el equilibrio de todo el estado, pero ni las autoridades, ni la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) intervienen en el tema, a pesar de que en el Programa de Gestión para Mejorarla Calidad del Aire del Estado de Nuevo León, PRO AIRE 2016-2025 se menciona al sector industrial como la primera causa de emisiones de dióxido de azufre (SO2) y Material Particulado de 2.5 µm (PM 2.5) micrómetros.

Falta más que recomendaciones o maquillar cifras del Sistema de Monitoreo Ambiental (SIMA). Las pedreras contaminan, es una realidad y ya es momento de hablar con seriedad del tema, porque de no hacerlo en un futuro cercano podríamos enfrentar una verdadera crisis de salud.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

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