Necesario, regresar a la seguridad

Tres menores son asesinados diariamente en nuestro país, según datos de Save The Children México

Por Alfonso Robledo

El intenso aroma a violencia ya dirige todas las miradas hacia una profunda herida en lo más sagrado de nuestra sociedad. Pues mientras la avalancha de cifras rojas crece sin límite a cada momento, la niñez se aleja cada vez más rápido de la seguridad del mundo de juegos y diversiones, convirtiéndose cada vez más en el objetivo de crímenes desgarradores.

Ya no están nuestros pequeños a salvo del terror aquel, que costó la vida a más de 34 mil personas el año pasado. No lo están. Ahora pagan las consecuencias de ignorar un problema y ellas y ellos sin deberla, ni temerla, enfrentan tiempos violentos en los que crecer es peligroso.

Es así que los parques, las escuelas, las calles y las casas han dejado de ser aquellos santuarios de juegos por las tardes, donde crecían los sueños al compás de risas y corretizas. Dejando un mundo gris lleno de temor; donde, de acuerdo a datos de Save The Children México; tres menores son asesinados diariamente.

Hoy todos somos presas de los victimarios que robaron las vidas de las pequeñas Fátima en los Reyes, Tláhuac y de la bebé Karol en Saltillo, Coahuila. Pero el reclamo no sólo queda para ellos sino para todos los secuestradores que desaparecen a niñas, niños y adolescentes sin dejar rastro. Y mientras cuatro de cada 10 raptos en el país se enfocan a menores de edad, la crisis de violencia demanda acciones cada vez más claras.

La agonía que nos tiene contra las cuerdas es un golpe duro y nos deja ver que ya no podemos ignorar este tema. Ya no, cuando la violencia está cada vez más desatada y deja un saldo de una niña por cada ocho feminicidios.

Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que en el último año se registraron 976 presuntos delitos de feminicidio y hoy no hay culpables tras las rejas. Parece que los crímenes no tienen freno en México, pero lo que duele más es la poca sensibilidad al intentar esquivar este tema que, lejos de terminar, debe optar por soluciones por el bien de México.

Estamos viviendo una crisis generalizada de una violencia sistémica que nos devora desde lo más preciado: El bien superior de la niñez. Hoy es necesario atender las causas y dejar de huir a las decisiones difíciles.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

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