Encerrémoslos

Por Eduardo Navarrete

Para leerse con: "Freaks", de The Hawk in Paris

Hagamos algo: encerrémoslos para ver cómo reaccionan.

Dejémoslos en sus casas durante un buen rato. Hagamos que redescubran cada esquina de lo que nombran "mío" y que memoricen las paredes que los resguardan y los contienen.

Ellos saben de estas técnicas: invaden lo ajeno para entonces fumigar, domesticar, confinar y hasta disecar otras especies a manera de trofeo.

Veamos si se entretienen o si aprovechan el activo más importante a su alcance. Cerremos sus restaurantes para evaluar sus habilidades básicas o si se van a la cama con el estómago vacío.

Paremos sus deportes, sus conciertos y su parafernalia en general. Tratemos de ver, sin juzgar, hacia donde dirigen su energía diaria. ¿Entenderán ahora por qué son así?

Veamos qué es lo primero que hacen al despertar. Tratemos de entender hacia dónde orientan sus días en un ambiente controlado. Veamos si cambia algo su sentido de propósito bloqueando la variable "afuera".

Pongámoslos en familia, a quienes dicen querer más. Veamos qué sucede, porque tendrían que apreciar cada instante y buscar prolongarlo.

Pero seamos codescendientes, dejémosles la electricidad y su internet, de otra manera se van a hacer trizas y esto sólo es para medir algunas respuestas controladas.

Que hagan Home Office. Que se entretengan queriendo planificar, cuando aún no entienden el fondo.

Dejemos que unos opinen como los sabios que eran. Que otros callen como lo pasivos que podían ser.

Miremos de cerca para ver si intuyen ser algo más que individuos al azar.

Veamos si logran delinear la diferencia entre soledad y solitud. Apostemos para ver si se visten y se arreglan para sí, o si salir se trata de un baile de máscaras sociales.

Veamos qué valoran. Acerquémonos para ver sus miedos y descubrir en qué confían. Dediquemos un tiempo a ver si saben estar con ellos mismos.

¿Lograrán identificar el espacio que hay entre el estímulo y su reacción? ¿Harán las paces con su demoledor paso por aquí?

Calibremos la dependencia a las pantallas: cronometremos su adhesión. Interpretemos su concepto de desesperación y ansiedad.

Por último, dejemos que ellos mismos descifren el objetivo de este experimento que seguramente recordarán con varios nombres, pero esperemos que con una sola intención.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

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