Vulnerables

Por Cerebro México

Por Martha Barragán "Mar"

Hoy reconozco que tengo miedo de perder a quienes más amo, de perder la salud, de perder la vida.

Hoy me doy cuenta que soy mortal, que la vida es este momento, pero también me doy cuenta, que no solo yo me siento así.

También me doy cuenta que hay quien tiene miedo de que yo no esté más aquí.

Vulnerables: Artículo de Martha Barragán "Mar" de Cerebro México Foto: Cortesía/ Cerebro México

Así es, somos vulnerables, somos hojas que nos mecemos con el viento con gracia, y que hay un día en que caeremos.

Que somos un bello recuerdo para alguien, el sueño de otra persona, que somos la persona más importante, de por lo menos un alguien más.

También me doy cuenta que mi voz da consuelo a un corazón lastimado, vulnerable, y que el mío se reconforta con las palabras de las personas que le hablan con amor.

Somos tan mortales y no nos habíamos dado cuenta, un virus nos encierra, la violencia nos aterra, un temblor nos expulsa, una alarma nos llena de angustia, no de caer, de salir, todo nos recuerda que un día vamos a morir.

Pero de morir, morimos cada día, un día más de vida es un día menos, ¿entonces, por qué nos aterran estas circunstancias? No es miedo a morir, es miedo a no haber vivido.

¿Cuándo no se siente dolor? … cuando estamos sin vida, la vida se siente, a veces duele, otras, nos hace temblar de miedo, nos hace sentir en un sueño, la vida es SENTIR, estamos vivas, estamos vivos.

El mayor riesgo que corremos es no disfrutar este instante que tenemos, este momento, si lo tienes y si dispones de él, has con él lo que tú decidas… y entre otras cosas, VIVIR, crear momentos tan increíbles, tan memorables, que cuando la vida duela y se le escape a esas personas importantes de tu vida, te quede la seguridad que se llevan recuerdos maravillosos de ti, testimonios de tu maravillosa existencia en su vida, un recuerdo memorable.

Y el día que te llegue la sentencia de la muerte, la fecha de caducidad, que el veredicto sea: ¡Se le acusa de haber vivido!

Y entonces mueras en paz, sin deudas con tu ser, porque sabrás en tu corazón que tu miedo mayor no fue morir, sino NO vivir.

No te quedes sin vida, no te pierdas la oportunidad de vivir al máximo tus días.

No estás sola, no estás solo, aquí estoy por ti y para ti.

¡Hablemos, hablemos, unidos podemos!

 

** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro

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