¿Estás satisfecho con tu vida actual?

Por Yazmín Alessandrini

Los seres humanos (hombres y mujeres por igual) prácticamente todos los días estamos haciendo balances y control de daños de casi todo cuando acontece en nuestra vida cotidiana. La toma de decisiones (desde las más simples e insignificantes, hasta las más complejas y trascendentales) es, de hecho, la parte medular de todo aquellos que llevamos a cabo en el día a día. Y así pasan los días, las semanas, los meses y los años…

Sin embargo, ¿quién de ustedes, queridos lectores, alguna vez se ha cuestionado si la vida que llevan en estos momentos es justo lo que habían proyectado cuando eran jóvenes? ¿Lograron el objetivo que se trazaron en la adolescencia o, de plano, están en el otro extremo de aquello que alguna vez anhelaron?

Se trata de un cuestionamiento cuya respuesta no es nada sencilla. La vida de las personas se va confeccionando a través de vivencias, circunstancias y situaciones que muchas veces no son calculadas y también tenemos que considerar que en muchas ocasiones nos vamos a ver forzados a cambiar nuestros planes porque a final de cuentas la vida es así. Como dice la canción: Es caprichosa y a veces nos va a llevar por senderos inimaginables pero que nos obligan a hacer cambios sobre la marcha.

Cuantas personas cercanas a nosotros un buen día coincidimos con ellas y nos dicen, muy convencidas, que quieren ser neurocirujanos, misioneros en África, politólogos, estrellas de rock y transcurridos algunos años volvemos a coincidir con ellas y terminaron haciendo de sus vidas algo muy distinto a lo que proyectaron en el pasado.

Y no podemos juzgarlos y acusarlos de ser individuos con poco compromiso o sin fuerza de voluntad para ir tras sus sueños. Nada de eso. Lo cierto es que las circunstancias siempre van a acabar jugando a favor o en contra de aquello que quisiéramos que ocurriera porque, por ejemplo, ¿cuántas veces sucede que un muchacho quisiera estudiar diseño industrial en una prestigiosa universidad europea pero la realidad se lo impide porque en su familia no cuentan con los medios para que éste pueda consolidar el anhelo que surge de su inquietud y su pensamiento?

Es por eso que tampoco podemos juzgarnos con demasiada severidad si en retrospectiva descubrimos que no nos convertimos en modelos profesionales, actores de Hollywood o jugar en la NFL o la NBA. Tenemos que aceptar que todo aquello cuanto logramos es proporcional a los recursos de los que disponemos y para evitar acabar como personas frustradas o amargadas es muy válido que nos tracemos metas realistas y muy ad hoc con nuestro entorno.

Pero ¡mucho ojo!: Bajo ningún circunstancia debemos obligarnos a vivir una vida en la que seamos conformistas o apáticos, porque eso nos empuja a la mediocridad.

Soñar no tiene nada de malo, al contrario. Los sueños son la materia prima de las grandes proezas. Ser soñadores, ambiciosos y tenaces nos va a permitir ser individuos de carácter y resilientes. Por lo mismo, si alguna vez tuviste el anhelo de ser, por ejemplo, un activista en pro de causas ambientalistas, pero tu trabajo como arquitecto te lo impidió, pero en este preciso momento dispones de tiempo suficiente para poder dedicarte a tu primer sueño, deberías comprometerte contigo mismo e ir con todas tus fuerzas tras esa meta. La recompensa será grande.

Y no olviden que todos los sábados a la medianoche los espero en su programa “Exclusivo Para Hombres”, que se transmite por Telefórmula (por favor chequen su sistema de cable predilecto para verificar la nomenclatura de los canales).

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