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columnas 27/10/2020

Efecto de las remesas en la economía mexicana

Las remesas son los envíos de dinero que un migrante transfiere a su país de origen, a través de sus seres más cercanos. Como es bien conocido, los mexicanos emigran principalmente a Estados Unidos. Tan sólo en 2019 existían alrededor de 39 millones de personas con raíces mexicanas en ese país.

Con base en datos publicados por el Banco Mundial, al cierre del año pasado México se encontraba entre los cinco principales países (de renta media-baja) receptores de remesas, los cuales fueron la India, con 83,1 mil millones de dólares; seguido de China, con 68,4 mil millones de dólares; México, con 38,5 mil millones; Filipinas, con 35,2 mil millones y, por último, la República Árabe de Egipto, con 26,8 mil millones de dólares.

De los 38,5 mil millones de dólares que llegan a México, el porcentaje más alto se genera a través de transferencias electrónicas, seguido de money orders;por último, en efectivo y especie. Estos movimientos se ven reflejados en los estados que tienen un mayor índice de migración, los cuales durante 2019 fueron Michoacán (10.8%), Oaxaca (10.8%), Guerrero (10.5%) y Zacatecas (10.2%), seguidos de Nayarit (6.7%), Guanajuato (6.2%), Durango (5.6%), San Luis Potosí (5.2%) y Chiapas (5.1%); estos últimos, con una representación arriba del 5%. Las cifras se presentan en proporción de las remesas respecto al PIB estatal.

La crisis por el Covid-19 causó una reducción en los movimientos migratorios de México a Estados Unidosdurante el segundo trimestre del año; en Estados Unidos disminuyeron 79% las aprehensiones de migrantes, mientras que en México disminuyeron un 90% las detenciones de migrantes. De la misma forma, la tasa de desempleo de los migrantes mexicanos pasó de 6.2% a 17.0%, índice que se detectó en los sectores de la construcción, de la hostelería y el esparcimiento, principalmente.

Pese al escenario anterior, se prevé que en los últimos meses del año las remesas a México tengan un crecimiento y cierren el 2020 con aproximadamente 39 mil millones de dólares; sin embargo, el Banco Mundial proyecta un panorama general para los principales países receptores de remesas con una reducción de 20%.

El contexto puede ser alentador o desalentador, dependiendo del cristal con que se mire. Por un lado, el alto grado de migración manifiesta la falta de oportunidad de empleo en nuestro país, empleos mal remunerados y la falta de profesionalización de nuestros compatriotas. Diversos estudios mencionan que los migrantes mexicanos en Estados Unidos se ocupan en puestos operativos (construcción y hostelería); mientras que los migrantes provenientes de otros países se encuentran ocupados en actividades como la salud, la educación y actividades administrativas.

Por otro lado, las remesas representan una fuente de divisas para la economía mexicana y un ingreso adicional o, muchas veces, el ingreso básico para las familias, lo que puede generar un escenario activo al interior del país, moviendo recursos en dos de los principales agentes económicos: hogares y empresas.