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Opinión 03/05/2021

Eléctricos de GM meten a México mil millones de dólares

Vea bien el número, pues puede ser la inversión más grande del año en la industria automotriz mexicana. Aún falta mucho para que termine el año, pero la cifra puede significar eso; la importancia no queda sólo en una cifra récord, sino que el objetivo es fabricar vehículos eléctricos en el país, lo cual aumenta el valor, pues las primeras unidades saldrán de ahí en 2023.

General Motors decidió invertir en su excelente planta de Ramos Arizpe, Coahuila, en una nueva nave de pintura que será de las más ecológicas que existirán y que ayudará a que la producción –sin duda– sea más eficiente en la producción de vehículos 100% eléctricos.

La importancia es mayor pues, si la tendencia es que en 10 o 15 años se dejen de producir vehículos a gasolina o casi no hacerlo, se hace necesario convertir las líneas de ensamble de vehículos de gasolina a eléctricos para que la planta productiva en México, con su gran lugar estadístico y de exportación a más de 60 países del mundo, continúe.

El reto no es fácil, ya que las inversiones son cuantiosas para la adaptación o creación de plantas, lo que parece ser la misma planta o proceso (sólo poner motores y baterías eléctricos) no lo es, pues hay que adaptar una planta para los sistemas de alta tensión, la limpieza del aire y pisos requeridos, medidas de seguridad, adaptación a que la gran computadora de los autos será lo más importante y no el motor, etcétera.

Le podría decir que es casi como la producción de otra categoría de producto, aunque éste tenga cuatro ruedas.

Que lo haga General Motors nos habla del futuro de la armadora en México, de la necesidad que tendrán para exportar hacia el norte donde cada día se presentan y se compran vehículos de este tipo, desde pick-up, camionetas, hasta autos; con lo cual garantizan las próximas décadas de trabajo de la planta de Ramos Arizpe.

No se sabe qué vehículo ensamblarán, pero sabemos que ampliarán su oferta en el mercado mexicano con el Bolt, confirmado el Cadillac Lyriq para finales de año y, seguramente, nos enteraremos del GMC Hummer EV, con lo que la base de clientes adaptándose a la nueva tecnología crecerá y, a su vez, también crecerán los clientes para todas sus agencias en el país.

Lo más probable es que produzcan un vehículo que ni siquiera se conoce aún.

Son mil millones de dólares que vienen como aire fresco en medio de un año pandémico, un mercado en recuperación y significan un fortalecimiento del comercio internacional de nuestro país, así como creación de empleos de mayor valor. Lo mejor es que servirá de ejemplo que muestra que en suelo mexicano se pueden encontrar los proveedores de la nueva tecnología para las plantas que deseen venir o adaptar sus líneas.

Ford ha hecho lo propio en Cuautitlán con el Mustang E y ya tiene mucho tiempo de producir híbridos en Hermosillo, así que lo que queda ver es quiénes se suman a la adaptación de sus líneas al futuro eléctrico. Por lo pronto, la carrera de la modernización productiva está en marcha y también está por detonarse el consumo de los eléctricos en el mercado mundial.

Lo que anunció GM es más que dinero y nueva tecnología, es la visión del futuro y un llamado a que la industria se fortalezca para permanecer en crecimiento, como el que ha tenido desde la última década del siglo pasado hasta ahora y para los próximos 50 años.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.**