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/ Foto: Crisanta Espinosa | Cuartoscuro / Foto: Crisanta Espinosa | Cuartoscuro
Opinión 20/05/2021

Cambiar el clima

Parte de la sabiduría popular, escribir un libro, tener un hijo y plantar un árbol son puntos de referencia en la vida de cualquier persona, metáforas de las huellas que podemos dejar a futuro y a los que nos siguen.

Escribir es un ejercicio de salud mental, ser una buena madre o padre constituye el fundamento de una sociedad igual de saludable, mientras que plantar un árbol se ha vuelto más que una meta y hoy debería ser un hábito ciudadano.

Ante la sequía nacional que hemos sufrido en esta temporada, actuar con corresponsabilidad y recuperar espacios ociosos en nuestras ciudades para sembrar adecuadamente un árbol o una planta, establecer un pequeño huerto en casa, ampliarlo a la azotea del edificio o a un área común en acuerdo con los vecinos.

Vienen la esperada temporada de lluvias y esto puede hacernos pensar que nuestra mente y nuestro comportamiento también se ajusta al clima; no dejemos que ocurra, porque eso es lo mismo a quejarnos del frío en invierno o del calor en primavera.

Juntos debemos hacer mucho más por el medio ambiente y cambiar el clima de nuestras localidades, en especial de las urbanas con mayor densidad de población. Además, sirve para producir alimentos básicos de autoconsumo que ayudarán mucho a la economía de nuestras familias.

Es, además, unas de las actividades más enriquecedoras que podemos vivir. Cuidar plantas, ver crecer vegetales y hierbas aromáticas, dedicarle tiempo en la semana al progreso de un árbol es un ejercicio de salud física y de salud mental, de acuerdo con muchos estudios que se han hecho al respecto.

Nuestra conexión con los árboles y las plantas es más profunda de lo que creemos y estar en comunicación con ellos es un beneficio que todavía no se puede calcular, pero cuyas evidencias no están a discusión.

Judi Dench, la aclamada actriz británica, ha encontrado en los árboles una de sus pasiones. No es la única. En redes sociales y en Internet podemos encontrar un universo de información, consejos, y personas dedicadas a hacer de plantas y árboles una auténtica acción social a favor de la preservación de nuestro planeta.

Muchas veces estamos al tanto de los efectos que ha traído la sobreexplotación de los recursos naturales, los riesgos que implica, y lo que se necesita a una escala global para solucionarlo. Es tema de todos los gobiernos y de todos los organismos internacionales, simplemente porque hasta la fecha no sabemos de ningún otro planeta que podamos habitar.

¿Pero qué podemos hacer nosotros, en nuestro día a día, para contribuir a tener un mundo en el que podamos convivir en armonía con una naturaleza que se cansa de nosotros? Una alternativa es plantar un árbol, o varios, con las guías y las recomendaciones de las autoridades. Otra, es comenzar con macetas, plantas de ornato, aromáticas y flores en nuestros hogares. Hace mucho aprendí que juntar agua, con plantas, y un espacio para conversar, cambia cualquier sitio, sin importar su tamaño o ubicación.

Y si nos parece que cuidar de un árbol o de una planta es el equivalente a emplear tiempo que no tenemos y fracasar en su cuidado, hace unas horas leía que tenemos un nuevo problema ambiental: el tráfico de algunas especies de cactus, parece muy codiciados para adornar casas y departamentos, que están vaciando hectáreas enteras de varios desiertos. Así que no se trata de falta de afición, como de los mismos vicios que los humanos a veces logramos imponer en casi cualquier actividad.

En otras ocasiones he compartido este proverbio oriental acerca de los mejores momentos que existen para plantar un árbol y florezca: el primero fue hace 20 años, que es el tiempo promedio para ver crecer a uno, a un hijo, y tal vez escribir un buen libro; el segundo mejor momento es hoy.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.**