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/ Foto: Rogelio Morales | Cuartoscuro / Foto: Rogelio Morales | Cuartoscuro
Opinión 20/05/2021

En caída libre

La actual situación nacional sigue empujando a millones de mexicanos a un precipicio sin opciones, un oscuro lugar que sigue hinchándose con la voraz inflación, las desbordantes tasas de interés y las pobres políticas públicas de la Cuarta Transformación.

Y dentro del abismo, la falta de oportunidades despedaza la economía familiar al desaparecer espacios de trabajo. Ya no puede negarse esta situación que, en el primer trimestre del año, dejó crecer la pobreza laboral por encima de los 50 millones.

Y con estas cifras, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) desnudaron una realidad en la que se reportaron 4.9 millones de desempleados más en el primer trimestre de este año que en el mismo periodo de 2020.

Ahora las y los trabajadores mexicanos se encuentran en una situación catastrófica que les impide inclusive comprar la Canasta Básica. Así lo indica el Coneval en su informe de enero-marzo, en el cual se deja en claro que la población con ingresos insuficientes creció poco más de 3 puntos.

¿Y cómo no?, si el costo de los alimentos de primera necesidad incrementó en más de 3 por ciento en zonas urbanas y hasta en 4 en comunidades rurales. Además, los indicadores marcan una disminución del ingreso laboral de 4.8% a nivel nacional.

Pongámoslo en claro, el costo de comprar bienes básicos en las ciudades asciende en promedio los mil 600 pesos, mientras que en las zonas rurales los precios suelen alcanzar los mil 200. Este duro impacto afectó a 26 de las 32 entidades federativas, destacando la Ciudad de México en la cual se superó el promedio nacional más de cuatro veces, pues se registró una alza superior a 14%.

Por otro lado, en abril la inflación sufrió un nocivo incremento que en promedio anual tocó el 4%. Este escenario incrementa la incertidumbre para las empresas, encadenándolas a los caprichos de la 4T en el Congreso de la Unión.

Ahora, la preocupación de las compañías en México se asemeja a la presentada en Venezuela en 2018, donde la fuga de capitales acrecentó los efectos de una hiperinflación que produjo una ola de especulación dañina para la economía de ese país. No podemos ignorar esta situación, porque las señales son tan similares que parecen calcadas.

En este momento, grandes empresas que operan en territorio nacional como Walmart México, Alsea, Becle, Arca Continental, Genomma Lab, entre otras han mostrado su preocupación ante la terquedad de Morena y sus aliados por forzar reformas fiscales peligrosas y capaces de fracturar el desarrollo de la economía nacional.

Ya empezamos a ver los efectos de estos intentos, resultado del intervencionismo del Ejecutivo Federal en las funciones del Legislativo. Dentro de los poderes de la unión y de las instituciones autónomas deben permear los pesos y contrapesos para frenar la acumulación de poder en una única figura.

La 4T se esfuerza por colocar un aberrante homúnculo dentro de la discusión nacional para evocar tiempos pasados en un vibrante presente con necesidades totalmente diferente. Por eso, en las próximas elecciones debe ponerse bajo la luz del escrutinio público la integración de una Cámara de Diputados libre, de Congresos Locales independientes y gobiernos estatales y municipales con propuestas adecuadas.

Ante la posible hecatombe, se requieren perfiles como el de Gabriel Quadri y el de otros tantos candidatos de Acción Nacional. Figuras que tengan voz propia y fuerza para dar el manotazo al Ejecutivo Federal cada vez que quiera meterse en asuntos fuera de su jurisdicción.

En la próxima Jornada Electoral, sólo tenemos una oportunidad para frenar el intervencionismo y evitar la caída libre en la que nos encontramos.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.**