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Opinión 07/07/2021

Dios en ustedes

Dios en ustedes, mi amado público. Y en cada uno de nosotros y de los seres de buena voluntad. Gracias a todos quienes manifestaron su apoyo y cariño por medio de las redes sociales para la recuperación de un servidor. Siempre, una enfermedad nos obliga a hacer una pausa, un alto en el camino que nos lleva a revalorar aquello que tenemos y lo que no tenemos, pero principalmente, a apreciar a aquellas personas con quienes contamos en la vida.

Todos somos un solo Ser, y todos necesitamos de todos, por esto cuando se trata de epidemias o pandemias que nos han afectado como humanidad en distintas Eras, vivimos en carne propia esta idea. En mayor o menor medida, en distintos grados y situaciones, pero de aquello que elegimos hacer o dejar de hacer, depende prácticamente nuestra existencia.

Esta enfermedad nos ha enseñado que así es por completo, y nadie estamos exentos de pasar experiencias que nos hermanan. Lo hemos visto en los terremotos, en los huracanes, y en fenómenos naturales como el surgimiento de enfermedades humanas. Así que, si ustedes están bien, yo estoy bien, y de regreso.

Todos tenemos un destino y una misión que venir a cumplir a la Tierra, así como un diseño perfecto y preciso de las lecciones que tomaremos, y el papel que jugaremos en la vida de los demás seres vivientes; estamos profundamente entrelazados por las palabras, que son pensamientos manifestados que vibran en el aire y se pueden escuchar y sentir, y como chispas de lo Divino que somos, llevamos el mismo potencial y poder creativo del verbo que se hizo materia.

La frase que reza “somos un pensamiento de Dios” es tan cierta como que en nuestro pensar está el poder de traer cosas materiales a la manifestación, así que aquello que pensamos, sentimos, hablamos y actuamos, construye la realidad de todos. Siempre debemos recordar que la energía del pensamiento es infinita e ilimitada.

Nuestro propio carácter está siendo moldeado continuamente por los pensamientos, sentimientos y acciones de cada día, y es el carácter lo que nos define ante los demás y ante los retos de la vida.

Cuando realmente comprendemos lo que esto significa, entendemos que tenemos el poder de crear vidas felices y exitosas al dirigir nuestros pensamientos de una manera positiva y constructiva, pues compartimos lo que en la física cuántica se llama el campo unificado de la conciencia, así que en la medida que tú trabajes para tu paz y tu dicha respaldado por una buena intención para manifestar tus deseos más elevados, serás el empuje de alguien o de muchos seres que están conectados contigo, y al final con todos.

Por eso siempre he dicho que tengo al mejor público del mundo, pues en momentos donde he necesitado fuerza y luz, ustedes, siempre están ahí. Gracias, infinitas gracias.

** Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.**