Opinión

Democracia sin fronteras: Opinión electrónica

Consulta Popular votación votaciones

Fuera de extremos de, todo es blanco o negro o bueno o malo; habrá que reconocer que la votación y participación de 6,500,000 ciudadanos del domingo es significativa si la comparamos con el poco mas de un millón que participó para cancelar el nuevo aeropuerto, sin duda la participación del INE, la instalación de 57072 casillas y el trabajo de más de 200,000 ciudadanos en las mesas receptoras, no solamente marcó la diferencia, sino que a quienes participaron les dio mayor confianza que los anteriores sondeos. Fue un ejercicio democrático, nuevo y legítimo.

La abstención de alrededor de 33% del padrón electoral, que de haber acudido al llamado se hubiera llegado al 40% que normalmente participa, es en realidad un mensaje ciudadano, que se debe de interpretar de forma correcta y por supuesto atender y respetar.

El rechazo es también una expresión democrática ya que el mismo es razonado y voluntario. En México en algunos procesos electorales, el abstencionismo se ha reconocido como una forma para manifestar la inconformidad o el enojo ciudadano.

Dentro de esos poco más de 30 millones que no llegaron a la pasada consulta, se encontrará un grupo de personas que no opinó por que no pudo, ya sea por falta de tiempo, por encontrarse en otro lugar, o por que no encontró la mesa de consulta, pero también otro grupo yo creo que más numeroso que no opinó por que no le interesó, o porque no se quiso prestar a que se le usara para seguir alimentando la división nacional y el linchamiento público.

Para el grupo que no pudo opinar, una de las posibles alternativas en próximos ejercicios puede ser el de la opinión vía electrónica, previa modificación legal, que permita un registro previo en caso de que se sepa que no se encontrará el ciudadano en su sección electoral, de que por motivos laborales no se tenga el tiempo para acudir a la mesa, o por que se encuentra residiendo fuera del país; este sistema electrónico ya lo tiene el INE, desde principios de 2020, fue auditado por la UNAM y por Deloite, que certificaron su confiabilidad, el Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJF) lo validó y los más importante es que ya se utilizó con éxito el pasado 6 de junio por los mexicanos residentes en el extranjero.

En efecto, para la votación de la diputación migrante de la Ciudad de México, se recibieron del exterior 8906 votos, de estos 7350 se emitieron vía electrónica y 1556 se emitieron vía postal, es decir el ciudadano confió más en el sistema de voto por internet a pesar de que fue la primera vez que se implementó. Es probable que de haberse utilizado para la consulta la participación hubiera sido mayor, lo que si es que hubiera sido más económico e igualmente histórico.

El problema del voto electrónico es que es susceptible de ser cuestionado y de generar desconfianza a su alrededor como está sucediendo en Brasil, en donde desde ahora el presidente Bolsonaro que avizora una derrota en las urnas, advierte de un posible fraude en las elecciones de 2022 vía la votación en urna electrónica, que en aquel país se utiliza con éxito y de forma ejemplar desde 1996, sin embargo ha emprendido una lucha en contra de la autoridad electoral desde ahora para desconocer los resultados en caso de perder las elecciones del próximo año. Para avanzar en el uso de las tecnologías son necesarios verdaderos demócratas.

Los mexicanos residentes en el extranjero nos han dado el ejemplo de que se puede confiar en los medios electrónicos de votación como lo hicieron en la pasada elección en varios estados y en la ciudad de México, ojalá este sea el principio del mayor uso de estos sistemas en el país y se implementen de forma vinculatoria en territorio nacional de alguna forma en las 6 elecciones que tendremos en el 2022.

* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

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