Opinión

Líderes de México

Agradezco a lideresmexicanos.com por permitirme aparecer una vez más este año 2021 en esta lista que distingue a los 300 líderes de nuestro país. Y aprovecho la ocasión para reflexionar acerca del liderazgo que todos podemos desarrollar y ¡debemos!, dentro del ámbito de nuestra competencia, puesto que siempre, en mayor o menor alcance, nos convertimos en figuras de inspiración para quienes nos rodean.

En la familia, por ejemplo, tú eres líder de tus hijos, o de tus hermanos, y lo que hagas impacta directamente en sus vidas, porque la influencia que ejerces en quien te sigue y admira es tremenda. El liderazgo es un magnetismo que se da por inspiración o por convencimiento, pero jamás por imposición.

Debe ser un #EfectoPositivo que se despierta naturalmente. Un líder nato, jamás se coloca en la punta de una pirámide ejerciendo autoritarismo, no, eso no puede llamarse liderazgo, sino que es alguien que con el ejemplo demuestra cómo se pueden hacer las cosas para el bien común y propio. Los líderes piensan en ellos pero también en los demás, puesto que saben que la mejor manera en la que enseñan es por medio del ejemplo.

Los líderes dirigen a su grupo pero saben que no pueden ejercer ninguna influencia si ellos aparecen descompuestos, inconsistentes o incongruentes. Los líderes jalan al parejo con su clan, pues un verdadero líder jamás se desentiende ni se lava las manos. Los líderes son capaces de generar grandes cambios pero enseñando a los demás cómo se generan, pues sabe que, aunque es irrepetible, no debe ser indispensable.

Somos demasiadas personas en el mundo, y esto nos obliga a ver que ha llegado el tiempo de que todos tomemos responsabilidad por nuestro entorno. Cualquier persona que se ocupe de disciplinarse y dar los pasos para cumplir sus metas, materializar sus sueños, por pequeños que sean, e impacte de manera positiva a sí mismo, a su familia, a sus células de acción, ya puede llamarse un líder.

¡Necesitamos nuevos líderes! De los que nacen y de los que se hacen. Todos podemos convertirnos en aquello que admiramos y que soñamos. ¡No esperes a que alguien lo haga por ti! Porque eso jamás sucede. Crecer es hacerte cargo de ti mismo, y de que lo que hagas deje huella por donde transcurras. Cualquiera que sea tu don o tu talento, debes hacerlo brillar hasta sus útlimas consecuencias, porque ahí está tu espectro de liderazgo; por eso es tan importante hacer lo que amas y amar lo que haces.

Y recuerda: ¡todo, absolutamente todo lo que imagines, es posible! si lo tomas como el gran compromiso de vida contigo mismo, e insistes, permaneces, perseveras, haces lo tuyo y le dejas a Dios o a un poder superior lo suyo. No hay pretextos ni excusas para quien realmente se hace responsable.

Por eso, una característica común de quienes son líderes, es que no se victimizan, y tampoco necesitan la manipulación o el chantaje para forzar a los demás, sino que sencillamente encuentran su pasión y la vuelven su realidad día con día, imantando a quienes tienen alrededor. En las artes, en la ciencia, en la comunicación, en el deporte, en la política, en todos los temas, ¡México les necesita!

Como nos necesita a todos en todo lo que hacemos, en nuestra actitud de cada día, en nuestra responsabilidad individual, en nuestra participación cívica, en nuestra fuerza de voluntad, en nuestra visión de un mejor país, de una mejor sociedad, y de una mejor humanidad para el planeta. Nacemos con un destino, que es como el lienzo y los pinceles, pero de nuestro libre albedrío depende hacer una obra maestra con lo que nos es dado.

¡La vida es un suspiro! Y si estás aquí es por algo, pero sobre todo, para algo. Necesitamos urgentemente que repunten, que salgan de su escondite, que se dejen ver, ¡nuevos líderes de México!

* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

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