Opinión

Ciudadanía de futuro: inicia el cuarto año

El Tercer Informe de Gobierno refleja que la Ciudad de México tiene definiciones claras: es una ciudad progresista, reinventada a partir de la pandemia, sin abandonar su compromiso social, austera gestión y gran cantidad de obra a la vista, más segura respecto del desorden dejado en 2018, con mayor civilidad, respetuosa y tolerante.

La capacidad para enfrentar la pandemia, sismos y tragedias —y los pendientes por supuesto del tercer dictamen sobre la Línea 12 del Metro— contribuyen a la percepción de orden y a la legitimidad que dará al ejercicio de gobierno el diálogo entre todos los alcaldes, como fue referido en el Congreso de la capital nacional este viernes.

Los ciudadanos demandamos la cobertura satisfactoria de tres aspectos básicos para garantizar calidad de vida: salud, economía y seguridad.

La crisis del COVID afectó notablemente los dos primeros. La pandemia representó tiempos difíciles y de dolor para muchas familias. Año y medio después recuperamos confianza, a partir de esquemas sanitarios, como la vacunación, y de crecimiento económico reflejado en el aumento de empleos en más de medio millón, referidos por autoridades autónomas y citados en el Tercer Informe.

El Informe de la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, revela avances sustanciales en materia de seguridad, con una disminución del 45% en los delitos totales en enero-agosto de este año, en comparación con 2019, y para lo cual ha sido esencial la denuncia ciudadana antes desatendida y con frecuencia ignorada.

En una tarea como esta es indispensable mantener la ruptura de esquemas anteriores, en los que cada dependencia trabajaba a partir de intereses y preocupaciones individuales y con poca coordinación.

El trabajo conjunto entre la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Fiscalía y el Tribunal Superior de Justicia, a cargo de Omar García Harfuch, Ernestina Godoy y Rafael Guerra, respectivamente, ha sido central en esos resultados.

Las encuestas colocan a la Jefa de Gobierno con un poco habitual —para cualquier gobernante en medio de esta crisis sanitaria— 67% de aprobación a la mitad de su mandato.

Ese porcentaje es resultado del reconocimiento que dan, principalmente, los sectores medios de la sociedad, un estrato en el que se ubican seis de cada diez encuestados.

En la Ciudad de México, los dos proyectos cronológicamente adheridos a propuestas divergentes convivieron hasta 2018. Uno, de una narrativa pasada manifestada en radicalismos determinados en función de intereses partidistas o individuales. El otro, busca la inclusión y el trabajo en beneficio del interés ciudadano, independiente a ideologías o partidismos.

En la segunda mitad de gobierno es tiempo de realizar conjuntamente las tareas esperadas y exigidas por una ciudadanía preocupada por el bienestar de todas y todos, y que mira con determinación y disciplina hacia el futuro, en cuyo centro la voluntad ciudadana debe mantener su disposición participativa.

* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

Tags

Lo Último


Te recomendamos