Cinco días en Vancouver

La Ciudad Verde de Canadá no deja de sorprender al visitante no sólo porque cambia con cada estación del año, sino también porque ha desarrollado una novedosa escena gastronómica, una vibrante escena artística y cuenta con cientos de espacios naturales inmejorables para practicar el turismo de aventura. Además, ésta es una extraordinaria puerta de entrada al fascinante mundo de las culturas nativas de la zona y un gran punto de partida para visitar otros grandes destinos como Las Rocallosas, Whistler, Kellowna, Kamploops e incluso Alaska.

Isla de Granville
Empieza con un desayuno en The Elbow Room, camina hasta el muelle de Hornby y toma un ferry hasta la Isla de Granville. Renta un Paddle Board para recorrer parte de la Bahía de False Creek y al regresar visita el mercado de Granville; disfruta de la diversidad de productos locales, desde el salmón glaseado hasta el pan recién horneado, pasando por una gran variedad de tes, productos de maple, postres, sushi y mucho más. Recorre las tiendas de ropa, juguetes, artesanías y las decenas de galerías de arte. Observa el arte urbano que ahora llena de color las antiguas piezas industriales de la isla. Termina el día con una cena en alguno de los restaurantes de la isla, mis favoritos son The Sandbar o Edible Canada.

Las Orcas
En la zona de Richmond se encuentra el pintoresco pueblo pesquero de Stevestone; ahí salen las embarcaciones de Prince of Whales en busca de una decena de especies de cetáceos que abundan en las aguas del helado Pacífico norte. No dejarás de abrir la boca cada vez que veas una orca brincar entre las olas. Al regresar podrás comer los más frescos cangrejos, Fish n Chips y otros mariscos que te puedas imaginar en los restaurantes que se ubican sobre el muelle.

Sobrevuela Canadá
Empieza recorriendo la zona de Gastown, llena de tiendas, restaurantes  y donde se ubica el icónico reloj de vapor. Continúa caminando junto al mar hasta llegar al Canada Place donde podrás vivir la magia dentro de un simulador que te lleva a sobre volar Canadá de costa a costa. Al finalizar visita la gigante escultura de la orca junto al Centro de Convenciones y justo ahí toma un vuelo real en hidroplano hasta la isla de Victoria, visita el jardín botánico y recorre el pintoresco muelle. Al regresar camina la calle de Burrard, llena de tiendas de moda y deliciosos restaurantes como Joey, Cactus Café o Coast.

Stanley Park y el Acuario
Camina el parque de Stanley, diseñado por quienes hicieron el Central Park de Manhattan pero con la diferencia de que este se encuentra en una de las ciudades más verdes del planeta. Recorre junto al agua del mar y luego piérdete entre los pinos hasta encontrar unos gigantes tótems. Finalmente descubre uno de los mejor conservados acuarios del  mundo, diverso y en donde los animales no sólo parecen bien cuidados, sino que se ven absolutamente felices.

El Puente de Capilano

Visita y cruza el Puente de Capilano en medio del bosque, déjate envolver por la fría neblina mientras comes un típico dulce de Fudge que podrás comprar en la entrada. Al cruzar diviértete entre las copas de los arboles con los puentes colgantes y termina en el puente de cristal que te hará sentir como si flotaras a cientos de metros de altura. Al terminar dirígete al punto más alto de la ciudad, Grose Mountain, donde después de subir en un teleférico podrás esquiar o practicar tirolesas (según la época), caminar entre el bosque y ver a uno que otro Oso Grizzly.

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