Cinco días en Palenque

El majestuoso Reino de Pakal se mantiene como una gran joya en el corazón de la selva Maya, sus restos arqueológicos, envueltos por una paradisiaca y profusa naturaleza, hacen de este uno de los sitios más enigmáticos y hermosos de todo el planeta. Además, con su relativamente nuevo aeropuerto, dicho lugar está más cerca que nunca.

Zona arqueológica
El must en cualquier visita a Palenque es evidentemente la zona arqueológica homónima, que además es una de las más sorprendentes por su majestuosidad y por encontrarse enclavada en medio de una exuberante selva tropical donde se alcanza a escuchar el rugido de los monos saraguatos y se pueden ver volar a las guacamayas rojas entre restos de imponentes edificios. La zona arqueológica se considera el centro ceremonial más importante de la cultura maya y mantiene en muy buen estado los restos de edificios como el Templo de las Inscripciones, donde se encuentra la sagrada tumba del Rey Pakal, el Templo del Sol, el de la Cruz y el de la Cruz Foliada, entre otros. Si quieres dormir como rey, elige el hotel Villa Mercedes o el Chan-Kah, ambos básicos y ecológicos, pero con gran gusto.

Cascadas de Agua Azul
Luego de una curveada carretera por la sierra del norte de Chiapas llegarás a uno de los paisajes más hermosos de México, unas pozas de agua color azul turquesa que se abren paso en medio de la vegetación formando las mundialmente famosas cascadas de Agua Azul. Cruza las pozas a bordo de una balsa, siente la brisa del agua cristalina y se testigo de un lugar lleno de magia.

Cascada de Misol Ha y Katazajá
Mucho más cerca de la ciudad de Palenque se encuentra otro sitio de inigualable belleza, la cascada de Misol Ha, donde podrás nadar y practicar turismo de aventura. También se encuentra cerca la inmensa laguna de Katazajá, rumbo a la frontera con el Estado de Tabasco; navegando en ella podrás ver una enorme cantidad de aves, manatíes y otras especies naturales que te sorprenderán.

Yaxchilán y Bonampak
Los más aventureros disfrutarán enormemente de este recorrido que inicia a bordo de una balsa sobre el caudaloso río Usumacinta en busca de una ciudad perdida en medio de la selva Maya. Yaxchilán se mantiene semi virgen para aquellos viajeros que conviven con los habitantes de la selva Lacandona en esta travesía que también abarca a la zona arqueológica de Bonampak con los murales más importantes del periodo Clásico Maya, todo esto en una zona de difícil acceso, cerca de la frontera con Guatemala.
 

Conoce la selva
Adéntrate en la selva y siéntela, pues en pocos lugares del mundo podrás sentir el latir de la naturaleza tanto como en Palenque. Despierta con el rugido de los monos aulladores que brincan entre las copas de los árboles, practica el senderismo en las zonas peatonales de la Cañada, prueba los sabores de la cocina Maya – el Restaurante Maya Cañada es una gran opción-, aprende de sus tradiciones, su medicina, sus recetas a base de hierbas locales. Escucha a la naturaleza y convive con ella. Visita el ecoparque Los Aluxes para conocer más de las especies de la zona y termina el día con un spa en medio de la selva que ofrece, junto con un temazcal, el hotel Misión.

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