El peligro de los eventos navideños por Silvia Olmedo

La gran mayoría de nosotros vamos a tener que asistir a eventos de la empresa, y aunque estos no tienen por qué ser dañinos, si el ambiente laboral lo es, la toxicidad también se trasladará a las reuniones y celebraciones empresariales. 

El peligro de los eventos navideños por Silvia Olmedo

Diciembre es el mes de las cenas y comidas de empresa y las famosas posadas navideñas, y aunque tú las ves como una celebración, lo que tienes  que hacer es planteártelas como entrevistas de trabajo distendidas. No olvides que no  es diversión, es trabajo y muchos casos no tienes la opción de no ir. Es algo con lo que tienes que lidiar aunque no sea el aspecto que más te gusta de tu profesión.  Eso sí, sea del tipo que sea el evento laboral, hay que tomar unas precauciones básicas para no bajar la guardia y pasarse al lado oscuro o puedes acabar haciendo o diciendo algo que no querías:

  • Nada de alcohol, la desinhibición es peligrosa y puedes acabar diciendo o haciendo cosas de las que te arrepientas.
  • Nada de look relajado, y menos un poco “ventiladito” se puede interpretar como que abres la puerta al coqueteo
  • Evita las fotos, y menos colgarla en las redes sociales.
  • Nada de temas comprometidos ,vida personal, política empresarial.  Todos estos temas pueden llevar fácilmente a conflicto.
  • Nada de flirteo, si te gusta alguien de tu trabajo mejor da el primer paso cuando no haya una relación de laboral.
  • Nada de información gratuita, si no sabes que decir no digas nada y sonríe.

Hay compromisos o convivencias empresariales que es recomendable evitar: si la política empresarial es tipo secta y quiere que integres tu vida personal dentro de ella. Su objetivo es que compartas tu vida personal y familiar con la empresa, Si acudes a este tipo de eventos  les estarás dando no solo tu trabajo pero parte de tu vida íntima y familiar a la empresa. y no es que todos sean así, pero eventos en los que hay convivencia implicada no solo contigo sino con tu familia  pueden hacer que la empresa acabe teniendo demasiada información y control de tu vida y coarten la libertad de los tuyos.

Por otro parte por mucho que un jefe trate de ser objetivo es un ser humano y como la mayoría las emociones tienen un gran peso.  Por eso si le haces daño o algo que no le gusta en ámbito personal fuera del trabajo, aunque no lo haga de manera  inconsciente tendrá un impacto en el trabajo.

Hay eventos tentadores, pero si los aceptas pueden traerte problemas. Es como aceptar sus valores ¿y si estos son dudosos? Aquí tienes algunas maniobras que están en la fina línea entre integrarte y controlarte.

  • Convivencias familiares y campamentos familiares
  • Viajes, banquetes, regalos y otras prebendas.
  • Pagarte el colegio de tus hijos para que vayas a uno que ellos quieren
  • Proporcionarte una vivienda para que vivas en una zona de están todos los empleados
  • Fiestas privadas (en algunas pagan prostitución de lujo).
  • Campamentos familiares de empresa.

Tener una buena colaboración con tu jefe no implica que sea tu amigo. Te puede ayudar pero siempre teniendo en cuenta que en la amistad no hay jerarquías y tu jefe está por encima de ti. Si aceptas entrar en esa dinámica delegas el control de tu vida a otros y hasta tu vida social podría acabar en manos de otros. Has reflexionado sobre qué ocurrirá cuando dejes el trabajo. Te quedarías solo y aislado al no haberle dedicado más tiempo a cosas o gente que no tuvieran relación con la empresa.   

Por otra parte, hay muchos eventos de la empresa en los que no estás obligado a ir pero te sientes obligado, por miedo a “disgustar a tus jefes” y que impacte negativamente en la valoración de tu trabajo. Lo curioso es que la mayoría se hacen en los tiempos personales del empleado y no en la horas laborales.  Una empresa que tiene constantes reuniones extra laborales está haciéndose dueña de tu tiempo y  parte de tu vida.  Aprender a decir no de una manera diplomática te va a evitar sentirte forzado a ir a muchos eventos en el futuro.

“Muchas gracias por la invitación pero los jueves por la noche tengo un curso de y se me hará imposible ir.”

“Me encantaría ir pero la comida de los sábados vienen todos mis hermanos.”

Si eres buen trabajador, crees en ti y si marcas los límites de lo laboral y personal desde el principio vas a evitar ponerte en situaciones de vulnerabilidad. Si por el contrario te sientes inseguro o no confías en tus habilidades estarás yendo a muchas convivencias innecesarias que te pondrán en peligro.   La convivencia puede servir para fidelizar pero también para acabar controlando mediante el miedo al empleado. Hay muchos jefes que utilizan la técnica de la cena de empresa para que te  relajes y que cuentes todo aquello que necesita saber de su trabajo. En el mejor de los casos acabarás contando cosas de tus colegas que nunca hubieras confesado en la oficina y en el peor puedes llegar a soltarte de más y pueden acabar haciendo cosas que pueden ser utilizadas en tu contra.  Desafortunadamente todavía ocurre que algunas cenas de empresa acaben en Club de “solo para hombres” haciendo cosas que ponen en riesgo su relación de pareja. Un ejemplo que menciono en mi último libro Detox Emocional,  fue lo que le pasó a Francisco y la explicación ante una cena de empresa que acabó demasiado tarde.

“Me sentí obligado tenía que tomar una copa no quería ser antisocial ni disgustar a mi jefe.  Acabamos a las 4 de la mañana no me acuerdo en momento conocimos a nuestras acompañantes… no sé como explicarle a mi esposa que era un evento de empresa y que tenía que ir”

Probablemente su jefe no le obligo a nada Francisco a nada la decisión de ir a cenar y continuar la cena fue solo suya pero ya tienen a Francisco agarrado para siempre. Saben que pueden manchar su reputación acabar con su familia o chantajeado laboralmente mientras que permanezca en esa empresa.

Se acercan las comidas, los eventos  y las posadas de empresa, disfrútalos sin olvidar que no es una fiesta entre amigos si no un evento de trabajo en el que una copa o un comentario de más pueden manchar o incluso acabar con tu trayectoria laboral.