La salida de Carstens de Banxico ¿es una mala señal para la economía mexicana?

"La trayectoria profesional de Agustín Carstens se asocia a la posición robusta y prestigiada que ha ganado Banxico en los últimos años"

La salida de Carstens de Banxico ¿es una mala señal para la economía mexicana?

Marcela Guerra, Senadora de la República

Los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, así como las agencias financieras privadas internacionales más importantes, han coincidido en señalar que la economía mexicana cuenta con estabilidad, a pesar de los años consecutivos de lento crecimiento mundial, de los bajos precios del petróleo y de la volatilidad en los precios de las principales divisas.

Por cerca de 20 años, el control de la inflación y de la deuda pública han sido producto de una acertada y sostenida disciplina fiscal y monetaria en la que el Banco de México “Banxico” ha jugado un rol fundamental, que coincide con un manejo autónomo de esa institución a partir de 1994, momento en el que dejó de depender de la voluntad del gobierno para concentrarse en mantener la inflación en niveles máximos de hasta 4%, acompañados de niveles récord en las reservas internacionales.

La trayectoria profesional de Agustín Carstens Carstens se asocia a la posición robusta y prestigiada que ha ganado Banxico en los últimos años, ya que allí se ha desempeñado en puestos claves: división internacional, tesorero internacional, jefe de asesores, director general de investigación económica, hasta su actual posición como gobernador de esa institución.

El primer día de este mes el Dr. Carstens presentó su renuncia como Gobernador del Banco de México, efectiva a partir del primer día de julio de 2017, lo anterior para ocupar el puesto de Gerente General del Banco de Pagos Internacionales, con sede en Suiza.

Este anuncio se da a conocer en un momento de turbulencia en el que convergen las temerarias posiciones del presidente electo Donald Trump, una tendencia proteccionista en el comercio internacional y la redefinición de bloques económicos. Por estas razones resulta inoportuna la salida del gobernador de Banxico.

La ley del Banco de México contempla la remoción, pero no la renuncia y por ello es deseable que Carstens permanezca en el cargo hasta 2021. Ese mandato le fue otorgado por el Senado de la República y fue aceptado por él mismo.

Si bien es cierto que las decisiones del Banco de México no recaen exclusivamente en una persona, sino en una junta de gobierno que se hace acompañar de funcionarios que han crecido profesionalmente en la escuela que ha dejado el todavía gobernador de esa institución, el momento en el que se da a conocer la salida de Carstens nos pone frente a un desafío nacional: mantener la autonomía de esa institución lejos de la voluntad o de las impresiones del Secretario de Hacienda en turno. Es esta la señal de la que debemos estar atentos.

Sí, Agustín Carstens tiene credenciales y capacidad para conducir el Banco de Pagos Internacionales, cuya misión principal es la de apoyar a los bancos centrales en su búsqueda de estabilidad financiera y monetaria, pero antes de eso, tiene un gran compromiso con México: concluir su mandato frente al Banco Central mexicano.

Mariana Gómez del Campo, Senadora de la República

El proceso de globalización ha generado beneficios enormes pero también ha estado acompañado de riesgos. Uno de ellos es la volatilidad en los mercados producto del nerviosismo o la especulación, lo cual afecta directamente el tipo de cambio de las distintas monedas en el mundo.

El Banco de México es un ente autónomo que ha costado muchos años construir, es una institución que se ha ganado a pulso su credibilidad y que hoy se encarga de conducir nuestra Política Monetaria con independencia del gobierno en turno.

La Política Monetaria en México tiene como objetivos, por un lado, mantener baja la inflación, y por otro, darle estabilidad al tipo de cambio aunque es importante decirlo, hoy a diferencia del pasado el tipo de cambio es flexible. Banxico sólo interviene para mantenerlo estable a través de la modificación de las tasas de interés que hacen más o menos atractivo invertir en nuestro país a través de los bonos que emite.

La globalización ha provocado que fenómenos en otros países tengan repercusiones en el nuestro, es el caso de los precios internacionales del petróleo determinados por países en el medio oriente, el Brexit o las recientes elecciones en Estados Unidos que terminan siendo situaciones que afectan nuestra estabilidad. No obstante, el peso mexicano es la divisa más utilizada entre las monedas de los países emergentes, superando al yuan chino y al rublo ruso como lo confirman las últimas encuestas del Banco de Pagos Internacionales (BIS).

Eso explica en buena parte la volatilidad que ha registrado el peso en los últimos meses, lo cual a su vez refleja que nuestra moneda junto con el manejo que ha tenido el Banco central ha inspirado confianza en el mundo.

La confianza y la credibilidad en este tipo de Instituciones es un factor clave, por eso es que el anuncio de la salida de Agustín Carstens generó nerviosismo. Sin embargo, soy optimista ante este escenario porque precisamente Banxico se ha consolidado y hoy es una institución que está más allá de gobiernos y personajes, no podemos negar que el momento quizá resulte preocupante por la incertidumbre que provoca la llegada de Trump en enero al poder. No obstante, su salida no fue sorpresiva ya que desde octubre pasado se generó un consenso en el Banco de Pagos Internacionales para que hubiera por primera vez en 86 años de historia del BIS un gerente general de una nación emergente.

Así que el lado positivo es que México confirma que tiene especialistas de talla mundial y que son referentes. Banxico es una institución madura que cuenta con las mejores mujeres y los mejores hombres para seguir brindando estabilidad a nuestro país. No es un momento sencillo por el que atravesamos pero los mexicanos tenemos la capacidad para salir adelante, es momento de utilizar nuestras ventajas comparativas frente al mundo para crecer, la OCDE ha dado el primer mensaje positivo planteando que México a pesar del escenario convulsionó crecerá en 2017. Es hora de demostrar nuestro liderazgo y nuestras fortalezas.